La politóloga Natalia Aparicio, analizó el debate vicepresidencial sobre cuatro ejes. Las propuestas presentadas, la narrativa discursiva de los candidatos, los simbolismos empleados y el performance mostrado ante el público.
“Yo estaba analizando un poco en torno a cuatro ejes: el debate, el tema de propuestas. Segundo, la narrativa discursiva. Tercero, los simbolismos que se utilizan. Y el cuarto, que es el performance”, afirmó en entrevista con Piedra, Papel y Tinta de La Razón.
El domingo, Edmand Lara del Partido Demócrata Cristiano (PDC) y Juan Pablo Velasco de la alianza Libertad y Democracia (Libre) propiciaron el primer debate vicepresidencial rumbo al balotaje. El evento fue organizado por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) y se realizó en la ciudad de Santa Cruz.
Aparicio, quien estaba presente en el debate, señaló que el ambiente fue de tensión desde el inicio, no solo entre candidatos, sino también los aspirantes a la silla presidencial; Rodrigo Paz (PDC) y Jorge Quiroga (Libre). Según la analista, los vicepresidenciales mostraron desconocimiento sobre mecanismos legales y de gestión pública al proponer reformas sin considerar los procedimientos constitucionales ni la viabilidad práctica.
Propuestas
En el eje de las propuestas, Aparicio observó que Velasco planteó la continuidad al modelo económico basado en minería, hidrocarburos y agroindustria. Además, abrir las puertas a la inversión extranjera y una nueva “revolución agraria”. También mencionó una ley contra incendios forestales, aunque, sin reconocer que los incendios tienen múltiples responsables.
Del lado de Lara, la analista apuntó que hubo más confrontación que contenido. En su criterio el candidato tuvo una narrativa agresiva, con alusiones personales contra Velasco y pocas propuestas concretas. Entre sus propuestas mencionó la reforma tributaria, la estabilización del dólar y la priorización de grupos vulnerables, además de la abrogación de las leyes incendiarias.
Narrativa
En cuanto a la narrativa discursiva, Aparicio destacó que Velasco buscó proyectar una imagen de conciliación, y un tono liberal moderado. En contraste, Lara se presentó como “la voz del pueblo” y cerró su discurso con un tono más emocional y nacionalista.
Ambos, dijo, coincidieron en el uso del discurso religioso y en apelar a la lucha contra la corrupción.
Simbolismos
Respecto a los simbolismos, indicó que Lara intentó proyectar cercanía y rebeldía al apelar a la ciudadanía desde un lenguaje coloquial, con un tono de denuncia. Velasco, en cambio, se mostró más contenido y buscó representar moderación y preparación. Sin embargo, ninguno logró “consolidar” un símbolo político.
Performance
En el eje del performance, la analista dijo que ambos candidatos mostraron rigidez escénica. Lara fue más espontáneo, pero por momentos desordenado y emocional. Velasco, lució preparado, aunque distante y algo “acartonado”.
El debate, que duró poco más de una hora, estuvo marcado por incidentes entre los candidatos y también por errores de la transmisión. A lo largo del encuentro, Lara insistió en exigir disculpas a Velasco por tuits racistas atribuidos al candidato de Libre, mientras este intentaba retomar el foco en propuestas.





















































































