El candidato a diputado uninominal por Autonomía Para Bolivia – Súmate (APB – Súmate) Miguel Roca planteó la necesidad de realizar reformas parciales, o eventualmente reemplazar, la actual Constitución Política del Estado (CPE). Mientras, que la postulante plurinominal de Alianza Popular Camila Ugalde rechazó cualquier modificación de fondo y defendió su vigencia como resultado de un proceso democrático.
En entrevista con Piedra, Papel y Tinta de La Razón, Roca argumentó que la CPE contiene disposiciones que, a su juicio, limitan la propiedad privada y establecen derechos diferenciados en función del origen étnico, lo que calificó como un “apartheid espantoso”.
“Esos son los problemas de la Constitución, son muchos los elementos que hay que cambiar. Entonces tenemos que ir así, hay que cambiarlo de justicia”, afirmó.
Criticó el rol central del Estado en la planificación económica y propuso cambios que, según dijo, podrían hacerse vía reformas parciales con aprobación legislativa de dos tercios y referéndum.
“Se necesita una nueva Constitución. lo que tenemos que hacer en estos cinco años son reformas parciales a la constitución. Que requiere de una ley de dos tercios seguida por un referéndum”, añadió.
Ugalde, en contraste, sostuvo que la CPE es fruto de una conquista popular que corrigió desigualdades históricas y amplió la inclusión política. “La constitución ha sido un acto democrático en este país”, dijo.
Defendió el rol estatal en la economía como mecanismo de planificación y protección frente a crisis como la pandemia o el cambio climático. “Estamos construyendo una institucionalidad más inclusiva, que puede dar mayor sostenibilidad en el tiempo”, aseguró.
Antecedentes
En 2006, bajo su primer mandato, Evo Morales promulgó la Ley Especial de Convocatoria a la Asamblea Constituyente para redactar una nueva carta magna.
En agosto del mismo año, se instaló la Asamblea Constituyente para redactar una nueva Constitución. Durante ese periodo (2006-2008) se registraron protestas masivas en Sucre, incluyendo marchas, vigilias, huelgas de hambre y enfrentamientos con la policía. La violencia escaló con múltiples heridos, detenidos y tres fallecidos.
Finalmente, la nueva Constitución fue aprobada en referendo y promulgada en febrero de 2009.





















































































