Mariana Prado candidata a la vicepresidencia por Alianza Popular, advirtió que Bolivia enfrenta una bifurcación histórica: reconstruir un Estado fuerte con justicia social o permitir el retorno de un modelo neoliberal que ya fracasó.
En entrevista con Piedra, Papel y Tinta de La Razón, Prado trazó una línea divisoria entre dos visiones de país que se disputan el destino político y económico del próximo quinquenio. «Estamos en un momento decisivo. O reconstruimos lo popular y el Estado digno, o permitimos que vuelva la república excluyente con sus recetas privatizadoras», afirmó.
Reivindicando los avances del ciclo iniciado en 2006, pero con mirada autocrítica hacia la última gestión, Prado sostuvo que su fórmula con Andrónico Rodríguez representa “una renovación con memoria”. Para ella, la prioridad es el pueblo: reconstruir los vínculos rotos con las bases sociales y redefinir el rol del Estado.
‘No a las recetas importadas’
Prado se diferenció de otros candidatos que —según dijo— repiten un discurso tecnocrático centrado en recortes y privatización. En lugar de eso, propone un enfoque que combine austeridad selectiva con protección de los derechos sociales fundamentales.
Entre las propuestas de Alianza Popular frente al ajuste neoliberal, destacan:
- No reducir ítems ni presupuestos en salud y educación.
- No eliminar ministerios ni cerrar empresas públicas estratégicas.
- Aplicar austeridad en gastos superfluos del Estado.
- Recuperar y revitalizar empresas públicas deficitarias con apoyo de gobernaciones y socios comunitarios.
- Evitar privatizaciones que excluyan a los sectores populares.
Como ejemplo, citó el caso del Teleférico: “Si se privatiza, el pasaje podría subir hasta 15 bolivianos. Eso lo haría inaccesible para miles de personas”, alertó.
Tipo de cambio
Uno de los pilares centrales de su plan económico es la diversificación de las fuentes de ingreso fiscal. Según explicó, la dependencia del gas ha llegado a un límite crítico y es momento de generar nuevas vías para garantizar estabilidad económica sin endeudamiento excesivo.
Las medidas que propone incluyen:
- Exploración inmediata de campos maduros de gas con resultados en seis meses.
- Participación directa del Estado en la explotación de oro, sector de alta rentabilidad.
- Conformación de un fondo de estabilización cambiaria mixto (ingresos, exportaciones, remesas).
- No recurrir al Fondo Monetario Internacional, sino a fuentes alternativas como:
- La línea de crédito con China de $us 7.000 millones (solo se usaron $us 750 millones)
- El Banco de los BRICS liderado por Dilma Rousseff.
Mariana Prado afirmó que el tipo de cambio oficial actual “ya es una ficción” y propuso conformar un fondo de estabilización cambiaria con ingresos provenientes del oro, campos maduros de gas, exportaciones y remesas. Aseguró que su prioridad será devolverle certidumbre a la población y defender un tipo cambiario realista.
Relaciones exteriores
En cuanto a política exterior, Mariana Prado sostuvo que Bolivia necesita actuar con pragmatismo, sin complejos ni alineamientos automáticos, inspirándose en el modelo de política internacional del presidente Lula da Silva. Afirmó que el país debe adoptar una estrategia moderna y profesional, basada en intereses concretos y sin rigideces ideológicas. Entre las acciones que propuso, destacó:
- Emular el modelo brasileño de relaciones internacionales con diplomáticos experimentados, técnicos y políticos.
- Restablecer el diálogo con Estados Unidos, si existen temas de interés común, evitando el aislamiento político.
- Reactivar la cooperación con Chile, especialmente para enfrentar el contrabando y otros temas pendientes de la relación bilateral.
- Aprovechar el escenario multipolar actual, fortaleciendo la relación con actores como el Banco de los BRICS, presidido por Dilma Rousseff, quien ya manifestó su disposición de apoyar a Bolivia.
- Renegociar los contratos de litio vigentes únicamente bajo la legitimidad del próximo gobierno electo, y previa coordinación con las regiones productoras (Potosí y Oruro), en el marco de una futura ley de regalías.
Empresarios, SUS y justicia social
Consultada sobre la relación que mantendría un eventual gobierno de Alianza Popular con el sector empresarial, Mariana Prado afirmó que habrá diálogo permanente, pero sin perder de vista que “lo más importante son los intereses del pueblo”. Señaló que el empresariado debe vincularse a la salida de la crisis, aunque bajo reglas claras que prioricen el bienestar colectivo.
Entre las propuestas concretas que mencionó se encuentran:
- Exportar solo productos excedentarios, una vez asegurado el consumo interno y la soberanía alimentaria. “No se puede dejar desprotegidas a las familias bolivianas que necesitan esos productos de la canasta básica”, subrayó.
- Recuperar los espacios de concertación público-privada que funcionaron entre 2014 y 2015, cuando —según dijo— se lograron acuerdos que impulsaron el crecimiento económico sin ceder a los intereses individuales.
- Mantener una relación abierta con los exportadores, siempre que se respeten los intereses de las mayorías. “Queremos emular esa lógica de diálogo responsable, no solo fotos”, aclaró.
En materia social, defendió la salud pública como prioridad nacional. Aseguró que su gobierno fortalecerá el Sistema Único de Salud (SUS) una vez estabilizadas las finanzas del Estado:
- Ampliar la cobertura de prestaciones del SUS, especialmente para quienes no están afiliados a cajas de salud ni seguros privados.
- Rechazar propuestas privatizadoras de la salud, bajo diferentes propuestas hechas por los partidos de derecha.
Además, reivindicó a las organizaciones sociales como columna vertebral del proyecto político. Reconoció que actualmente existen divisiones en muchas dirigencias, pero aseguró que Andrónico Rodríguez está recorriendo las bases para reconstruir la unidad popular desde abajo. “Tenemos que retejer lo que se fragmentó. Sin unidad, no hay transformación posible”, afirmó.
Ver también: Andrónico: Ni más Estado ni menos, un Estado eficiente y renovado
La izquierda
Prado no eludió su vínculo con el expresidente Evo Morales, a quien reconoció por su liderazgo histórico, pero también criticó por impulsar el voto nulo. “Eso le resta legitimidad al proceso democrático. La gente necesita certezas, no sabotajes”, afirmó.
Respecto a su papel como futura vicepresidenta, aseguró que su relación con la Asamblea Legislativa será activa y estratégica:
- Ejercer liderazgo legislativo diario desde la Vicepresidencia.
- Negociar con todas las fuerzas sin abandonar los principios.
- Alinear a la bancada oficialista para garantizar gobernabilidad.
La candidata también señaló que es momento de construir una nueva mayoría desde la izquierda, superando caudillismos y fragmentaciones. “Tenemos que retejer lo que se fragmentó; sin unidad, no hay transformación posible. […] Todos los canales están abiertos para que todas las facciones de izquierda podamos construir la unidad”, enfatizó.
Esperanza en vez de rabia
En los minutos finales de la entrevista, Mariana Prado envió un mensaje al electorado: “Este 17 de agosto, votemos con esperanza. No con rabia ni resignación. Bolivia puede salir de la crisis, pero necesita unidad, audacia y compromiso”.
Apostó por una salida boliviana a la crisis, es decir, una solución económica construida desde las capacidades internas del país, sin repetir recetas impuestas por el FMI ni retroceder a la lógica del Estado mínimo, basada en ajustes fiscales y reducción del rol estatal. “La gente no quiere más excusas. Quiere soluciones que no se olviden de los más vulnerables. Ese es nuestro compromiso con el país”, concluyó.





















































































