El presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Gonzalo Morales, respaldó el proyecto de integración ferroviaria presentado durante la cumbre de Santa Cruz. Sin embargo, puntualizó que su impacto real está sujeto a una reforma del entorno legal y económico del país.
«Cuando Bolivia empiece a exportar a través de los ferrocarriles, los costos de los productos bolivianos van a bajar. La economía se va a dinamizar y se van a generar más fuentes laborales», afirmó Morales. El ejecutivo instó a que la implementación no se demore.
Sin embargo, el titular de la CNI advirtió que las señales positivas del gobierno deben estar acompañadas de medidas estructurales. Entre ellas, modificar el Código Tributario, la Ley de Inversiones, la Ley General del Trabajo y aprobar una nueva Ley de Hidrocarburos. Para Morales, el fondo del problema es más profundo. Bolivia necesita transitar hacia un modelo en el que el sector privado tenga un rol central y el Estado se retire de las actividades donde el empresariado puede invertir. «Para eso tiene que haber un pacto legislativo en el que diputados y senadores empiecen a pensar en el país», dijo.
El respaldo de Morales al proyecto ferroviario revela una lectura pragmática de las necesidades de competitividad logística. sin embargo, reflejan también la persistente desconfianza del empresariado hacia el actual marco normativo. Si bien la integración ferroviaria podría reducir los costos de exportación y dinamizar el empleo, la advertencia sobre la demora en la implementación sugiere un antecedente de promesas incumplidas en infraestructura estratégica.



















































































