El Consejo Nacional de Política Energética (CNPE) de Brasil aprobó el acuerdo que permitirá a Bolivia acceder al excedente de electricidad de la central hidroeléctrica de Jirau, ubicada en el río Madeira, en Rondônia. Esta iniciativa marca un hito en la cooperación energética sudamericana y representa una solución concreta a los desafíos energéticos que enfrenta Bolivia.
Mauricio Arevey, secretario general del Comité de Integración Energética Regional de Bolivia, conversó al respecto en exclusiva con Energías y Negocios, de La Razón. “El contrato, firmado (refrendado por el CNPE), es entre las empresas Jirau y Ende. La primera es una empresa generadora de energía hidroeléctrica de Brasil. La segunda es la empresa boliviana de electricidad estatal”, explicó Arevey.
Dijo que se trata de un primer gran avance para dotar de hidroelectricidad a Guayaramerín, Riberalta y Cobija. Esto permitirá que el país pueda disminuir significativamente su consumo de diésel, del que depende actualmente para la generación termoeléctrica en esas ciudades.
Antecedentes
«Es un proyecto que inicié yo hace tres años. Lo llevamos de la mano de la Cancillería de Bolivia porque, al ser un tema binacional, hubo que acudir a la cancillería de ambos países», puntualizó Arevey.
En julio de 2024 se firmó un memorando de entendimiento entre ambos países que establece el marco de cooperación entre la empresa generadora brasileña Jirau Energia y ENDE. “Este acuerdo lo firmaron los ministros de Hidrocarburos y Energía, del lado boliviano, y el Ministro de Minas y Energía, del lado brasileño”, precisó Arevey.
La central de Jirau, operativa desde 2013, cuenta con una capacidad instalada de 3.750 megavatios y es la cuarta hidroeléctrica más grande de Brasil. La optimización de sus operaciones, mediante la elevación constante del nivel del embalse a 90 metros, permitirá generar hasta 236,5 megavatios promedio de energía excedente. De esta capacidad adicional, Brasil conservará dos tercios, mientras que Bolivia recibirá el tercio restante.
«El proyecto de interconexión que tenemos entre Guayaramerín y Guajará-Mirim de la obra de Jirau va a traer energía al lado de Bolivia para reemplazar el diésel», aseveró el funcionario boliviano. Adelantó que la electricidad llegará «inicialmente por Guayaramerín. De ahí va a pasar a Riberalta y posteriormente a Cobija».
Cambios en la matriz energética
Este acuerdo representa un avance fundamental para Bolivia, que enfrenta la disminución de sus reservas de gas y una creciente necesidad de diversificación energética. Al reemplazar las centrales termoeléctricas a diésel en las regiones del norte, ubicadas a unos 400 kilómetros de Jirau, el país reducirá significativamente su dependencia de combustibles fósiles. Además, aminorará las emisiones de carbono y costos operativos.
«Este avance es importante, es de relevancia nacional y hoy está ahora en boga por la escasez de los combustibles. Independientemente de la situación política, hay acción, se están haciendo cosas. El sector de energía está trabajando y dando frutos después de un par de años», remarcó.
Hasta que se construyan las líneas de transmisión transfronterizas dedicadas, ENDE venderá su participación al mercado brasileño, garantizando la utilización inmediata de la energía. El acuerdo sienta las bases para una integración energética más amplia en Sudamérica, posicionándose como modelo de cooperación regional frente a los desafíos climáticos y económicos que enfrentan ambas naciones.




















































































