Las exportaciones de madera y sus manufacturas de Bolivia experimentaron en 2025 una drástica contracción, según el más reciente boletín del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE). Al primer semestre del año, las ventas externas alcanzaron apenas 30 millones de dólares, lo que representa menos de la tercera parte de lo registrado en 2022, cuando el sector alcanzó su pico histórico con 91 millones de dólares en exportaciones.
El informe destaca que la tendencia descendente se acentuó en los últimos dos años, luego de un periodo de crecimiento sostenido entre 2015 y 2022. En 2024, las exportaciones sumaron 84 millones de dólares, cifra que contrasta con el desplome observado en el avance a junio de 2025.
Los principales destinos de la madera boliviana fueron Estados Unidos, China y República Dominicana, que concentraron en conjunto el 52% del valor exportado. Otros mercados relevantes fueron Francia y Uruguay, cada uno con el 6%, mientras que el resto de países absorbió el 36% de las ventas.
A nivel interno, Santa Cruz se consolidó como el principal motor del sector, aportando alrededor del 59% de las exportaciones madereras. Le siguieron Pando con un 14% y La Paz con un 10%, evidenciando la importancia regional de estas actividades para la economía forestal.
El IBCE advierte que la caída refleja tanto factores externos —como la desaceleración de la demanda internacional y la competencia regional— como limitaciones internas relacionadas con la sostenibilidad y la diversificación productiva del sector.




















































































