Surge una propuesta legislativa que busca reconocer las criptomonedas, específicamente el USDT (Tether), como una herramienta válida para la indexación de contratos y la preservación del valor económico en el país. Bolivia se encuentra en un momento crítico donde la diferencia entre el tipo de cambio oficial y el paralelo está afectando tanto a empresas como a ciudadanos.
El abogado Iver Von Borries, experto en derecho corporativo, junto con su socio Javier Romero Mendizábal, ha presentado ante la Asamblea Legislativa Plurinacional un proyecto de ley modificatorio de la Ley 2434 que busca autorizar el uso del Tether como unidad válida de indexación para contratos. Von Borries, reconocido por su experiencia en el ámbito corporativo, ha identificado en esta propuesta una solución práctica a los problemas que enfrentan quienes han contraído obligaciones en moneda extranjera y deben cumplirlas al tipo de cambio oficial.
En una entrevista exclusiva con Energías & Negocios, de La Razón, Von Borries explicó los alcances de su propuesta, el panorama internacional de regulación de criptomonedas y las medidas de seguridad necesarias para el manejo de estos activos digitales.
¿En qué consiste este proyecto de ley sobre criptomonedas y hace cuánto tiempo lo presentó?
Junto con mi socio, Javier Romero Mendizábal, hemos tenido la iniciativa de presentar un proyecto de ley modificatorio de la Ley 2434. El objetivo es lograr que se autorice al USDT, al Tether, como una unidad válida de indexación para todos los contratos que se vayan a suscribir. Esto ante la sentida necesidad y, lamentablemente, ante el no reconocimiento del gobierno de un tipo de cambio paralelo.
Lo que estamos planteando hoy en día es que quienes vayan a contratar —tanto empresas públicas como privadas, tanto personas naturales como jurídicas— al momento de suscribir un contrato, debido a que la ley boliviana establece que cuando uno contrae un préstamo en moneda extranjera, debe devolverlo en moneda boliviana (ya que la moneda extranjera ya no es de libre disponibilidad), pero al tipo de cambio oficial. Consecuentemente, contrataciones antiguas, contratos que se han venido realizando en los últimos años y que ya toca la devolución de ese dinero —sea por concepto de préstamo, anticipo o cualquier obligación que fuera pactada— podrían recibir dinero en bolivianos, pero al tipo de cambio oficial, lo cual, lógicamente, resulta muy lesivo para cualquier parte que hubiera contratado, por la diferencia, por la brecha que ya se ha abierto entre el tipo de cambio oficial y el tipo de cambio paralelo.
Lógicamente, lo que pretende este proyecto de ley es que se reconozca, a nivel legal, al Tether como una unidad válida para poder indexar los contratos y preservar el valor.
¿En qué situación está actualmente su avance?
Este proyecto de ley se lo ha presentado durante la presente gestión. Ha sido entre los meses de marzo y abril, y entendemos que sigue en trámite en la Cámara de Senadores. Lógicamente, escapa ya a nuestro control el procedimiento legislativo. Esperamos que siga su curso y en algún momento pueda llegar a ser promulgado.
¿Qué otros países cuentan con una normativa que regularice el uso de criptomonedas en la región?
Es un tema que está en boga. Ya nos separamos un poco de lo que es el proyecto de ley; ya no solamente estamos hablando de indexación, sino que nos estamos refiriendo a la regulación de los criptoactivos.
Es bueno recordar que El Salvador, por ejemplo, ha sido un país pionero donde no solamente ha regulado y legislado los criptoactivos, sino que ha vuelto moneda de curso oficial, por ejemplo, al Bitcoin. Ese es un claro ejemplo de cuán avanzadas están otras legislaciones.
Bolivia ha dado pasos agigantados, no necesariamente por querer ser pionero o estar a la vanguardia, sino por la necesidad imperante de que de alguna forma se debe regular el mercado económico en Bolivia.
Recordaremos que hasta pocos años atrás los criptoactivos estaban expresamente prohibidos por el Banco Central de Bolivia (BCB). Luego de un tiempo y por la situación económica, el BCB ha quitado esa prohibición. Tampoco los ha aceptado de forma expresa, pero ha retirado la prohibición.




















































































