El mercado boliviano de criptomonedas se encuentra ante un momento decisivo, esperando la regulación que debe emitir la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) el próximo 3 de julio. Este marco legal será fundamental para dar forma al futuro y al desarrollo del mercado de los activos digitales en el país.
“Lo más importante hoy es darle certidumbre a aquellas empresas que están dispuestas a entrar al país, invertir obviamente en procesos ya sea de mesa de dinero o incluso en procesos de minería de Bitcoin”, según explica Juan Fernando Subirana, economista especialista en finanzas digitales. Para el profesional. Este hecho marcará un punto de inflexión para el sector.
Subirana destaca que existe “mucha expectativa” en torno a esta normativa, que regulará el manejo y la forma en que deberán reportar las empresas fintech que operen en el mundo cripto. “Si la norma es favorable, el mercado local se va a inundar de empresas con potencialidad interesante en el mundo cripto”, pronostica.
Un fenómeno macroeconómico
Subirana contextualiza el auge de las criptomonedas en Bolivia como parte de un “fenómeno macroeconómico” que se presenta en economías con inestabilidad monetaria. “Aparece y cobra muchísima fuerza en aquellas economías donde hay inestabilidad con la moneda de origen”, explica, citando los casos de Argentina y Venezuela como ejemplos.
Actualmente, el uso principal de los criptoactivos en el país se centra en las operaciones de mesa de dinero, que consisten en “utilizar la cripto para poder generar transferencias de boliviano y convertirlos a dólares en el exterior”. Esta aplicación, según el economista, mantendrá su relevancia “por lo menos unos dos años más, por lo menos hasta que la situación del tipo de cambio se estabilice”.
Más allá de las transferencias
Sin embargo, Subirana vislumbra un panorama más amplio para el futuro. “Una vez pase esa fase, el tema de la cripto tiene muchísimas aristas que se pueden explotar”, indica, mencionando específicamente los contratos inteligentes aplicados al sector agropecuario, citando el ejemplo argentino de los “agrotokens”.
En cuanto al comportamiento del mercado actual, el especialista confirma que “casi todos están usando las stablecoins porque son el mecanismo más fácil, es la puerta de entrada del mundo cripto”. Respecto al Bitcoin, lo compara con el oro en el mundo tradicional. “Es un recurso que se comporta tal cual como las cotizaciones de oro”, explicando su potencial como métrica de inversión con incrementos que “puede llegar a ser incluso de un 25% a 50% mayor de un año a otro”.




















































































