El riesgo país de Bolivia registró este mes un deterioro acelerado en medio de más de 25 días consecutivos de conflictos sociales y bloqueos de carreteras del país, según un informe de Bloomberg.
El medidor había alcanzado niveles cercanos a 350 puntos básicos; mientras que el 22 de mayo escaló a 605 puntos.
El riesgo país es un indicador que refleja la percepción de los mercados financieros sobre la capacidad y voluntad de un país para cumplir con el pago de su deuda soberana. A menor puntaje, mayor es la confianza que genera a nivel internacional.
Con el deterioro de su indicador, Bolivia nuevamente es considerado el segundo país de la región más riesgoso para invertir después de Venezuela.
Al respecto, el economista Fernando Romero explicó que “Bolivia es percibida hoy como una economía más riesgosa para prestar dinero o invertir. En los mercados financieros, el riesgo país funciona como un ‘termómetro’ de estabilidad económica, política e institucional”.
Mensaje a los inversionistas
Asimismo, en la publicación de Bloomberg, explicó que cuando el riesgo país sube rápidamente, el mensaje es que los inversionistas ven mayores probabilidades de problemas fiscales, financieros o de gobernabilidad en el corto y mediano plazo.
“Los conflictos incrementan el temor de que Bolivia tenga menor crecimiento económico, menor recaudación tributaria y más presión sobre las finanzas públicas”, acotó.
La crisis política que atraviesa el país por bloqueos y movilizaciones de sectores sociales que piden la renuncia del presidente Rodrigo Paz se suma a la escasez de dólares y la necesidad de financiamiento externo.
En criterio del economista, el mercado también teme que la crisis reduzca inversión privada, exportaciones e ingreso de divisas. Además, si caen las exportaciones y se frena la economía, aumenta la preocupación sobre la capacidad futura del país para cumplir obligaciones financieras externas.
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Factores
Según la publicación, actualmente el mercado internacional estaría observando principalmente cinco factores: estabilidad política, duración del conflicto social, disponibilidad de dólares, nivel de reservas internacionales y capacidad del Gobierno para recuperar gobernabilidad.
También analiza si Bolivia podrá mantener crecimiento económico, cumplir pagos de deuda y sostener estabilidad fiscal.
El economista del Instituto Internacional de Finanzas Jonathan Fortun dijo que Bolivia llegó a cotizar en medio de sus recientes presiones económicas con puntajes por encima de 2.300 puntos básicos.
Desde entonces, el riesgo se comprimió de forma muy significativa, llegando incluso a niveles cercanos a 325 puntos básicos.
“En los últimos días el spread ha vuelto a repuntar. No es un regreso al escenario de crisis, pero sí es una señal clara de que la mejora sigue siendo condicional, frágil y reversible. El mercado está dando un beneficio de la duda, no un cheque en blanco”, dijo Fortun.
Números frágiles
Según el economista, lo preocupante es que el mercado empieza a incorporar esa tensión al mismo tiempo que, internamente, los números siguen siendo frágiles.
Y encima de todo eso, ahondó Fortun, existe la expectativa de precios de petróleo más altos, que tienen una injerencia importante en el país debido a la todavía parcial subvención a hidrocarburos que mantiene el país.
El otro punto central es que el FMI y otros acreedores no solo evaluarán anuncios, sino señales concretas de implementación, lo que implica nuevos ajustes en subsidios, consolidación fiscal, régimen cambiario y otros.




















































































