Un análisis del Centro Boliviano de Estudios Económicos y Empresariales (Cebec) concluye que la contracción del Producto Interno Bruto (PIB) en 2025, estimada en -1,58%, no se explica únicamente por una caída de la demanda interna, sino principalmente por restricciones de oferta, divisas y encarecimiento de costos productivos.
De acuerdo con el “Data Snack” elaborado por la institución, la economía boliviana enfrentó durante el año un conjunto de shocks estructurales que limitaron su capacidad de producción, destacando la menor disponibilidad de insumos, dificultades de importación, restricciones cambiarias y mayores costos logísticos.
Lea: Hablar de reformas laborales son incómodas, pero necesarias
Contracción
El informe señala que el shock de oferta fue el principal factor contractivo del año, restando en promedio alrededor de 3,7 puntos porcentuales al crecimiento interanual del PIB trimestral.
Este comportamiento refleja una economía condicionada por problemas en la capacidad productiva, como menor acceso a divisas, encarecimiento de combustibles, dificultades en el abastecimiento de insumos y cuellos de botella en la cadena logística.
Según el análisis, cuando la economía enfrenta restricciones de oferta, los estímulos de demanda tienen un impacto limitado en la producción y pueden traducirse en presiones sobre precios en lugar de mayor crecimiento.
El rol del tipo de cambio
Otro factor clave identificado es el shock cambiario, que habría restado aproximadamente 1,7 puntos porcentuales al crecimiento. El estudio señala que la escasez de divisas y la brecha cambiaria impactaron directamente en la importación de insumos, maquinaria y bienes intermedios.
En ese sentido, el documento advierte que el tipo de cambio en Bolivia no solo cumple una función de precio, sino también de restricción de acceso a dólares, lo que repercute en sectores como industria, comercio, transporte y agroindustria.
Demanda con aporte positivo, pero insuficiente
A diferencia de 2024, la demanda agregada tuvo una contribución positiva durante 2025, con un aporte promedio de 0,8 puntos porcentuales al crecimiento. Sin embargo, este impulso no fue suficiente para compensar las restricciones de oferta y divisas.
El análisis sostiene que, pese a la existencia de consumo y actividad interna, la economía no logró traducir esa demanda en mayor producción debido a limitaciones estructurales.
Política fiscal y monetaria con efectos limitados
El informe también señala que la política fiscal tuvo una incidencia negativa de alrededor de -0,7 puntos porcentuales, mientras que la política monetaria aportó levemente en positivo (0,3 puntos porcentuales), aunque con efectos considerados transitorios.
En conjunto, el documento advierte que el margen de las políticas macroeconómicas fue reducido frente a los choques estructurales que afectaron la economía.
Implicaciones para la economía
El CEBEC concluye que la recuperación económica no depende únicamente de estimular la demanda, sino de recomponer las condiciones productivas del país, especialmente en lo referido al acceso a divisas, estabilidad de costos, disponibilidad de insumos y confianza para la inversión.
Asimismo, el análisis estima que el crecimiento potencial de la economía boliviana se ubica en torno al 3,4%, por lo que el desafío central es cerrar la brecha entre ese potencial y el desempeño efectivo registrado en 2025.





















































































