La Administración de Servicios Portuarios–Bolivia (ASP-B) informó que la Terminal Puerto Arica (TPA) comenzó a regularizar de manera gradual la atención de la carga boliviana, especialmente en el servicio desconsolidado, donde se habían registrado las mayores demoras en los últimos días.
“Producto de las acciones implementadas, los operadores del TPA están regularizando de forma gradual los despachos, en particular del servicio desconsolidado, donde se evidenciaron las mayores demoras”, informó la estatal.
Explicó que, ante la preocupación del transporte pesado por más de tres semanas de retrasos en los despachos, se activaron gestiones operativas y se llevó el tema al Centro de Información y Coordinación (CIC) del Puerto de Arica el 28 de noviembre.
Arica
En esa instancia, donde participan TPA, ASP-B y representantes del transporte internacional, se acordó una serie de medidas para acelerar el flujo de carga.
El TPA se comprometió a priorizar los despachos más retrasados y pidió una tolerancia de 10 días para normalizar progresivamente su capacidad operativa mediante la asignación prioritaria de recursos, contratación de personal adicional y habilitación de maquinaria especializada.
Según la ASP-B, esas acciones ya muestran resultados y el operador portuario está avanzando en la reducción de la congestión. Este proceso ocurre en un contexto de fuerte incremento en el volumen de importaciones y la llegada simultánea de varias naves, situación que presionó la capacidad del puerto chileno y provocó la acumulación de más de 1.500 camiones bolivianos, según gremios del sector.
Para continuar con la coordinación, la tarde del viernes se instaló una mesa de trabajo con la Cancillería de Bolivia, el Ministerio de Obras Públicas, la ASP-B y dirigentes del transporte pesado internacional, con el fin de reforzar las soluciones aplicadas.
La ASP-B reiteró que seguirá gestionando y exigiendo acciones en el marco de sus funciones para garantizar un flujo continuo y eficiente de carga, resguardar la economía de los transportistas y asegurar un servicio portuario que no afecte al comercio exterior boliviano.




















































































