Este viernes, se dio a conocer que Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) tiene proyectado para este año alcanzar metas productivas de 3.500 toneladas de carbonato de litio y 83.961 toneladas de cloruro de potasio (KCl). La información la brindó el ministro de Hidrocarburos, Alejandro Gallardo, durante un evento de rendición de cuentas, donde destacó el «crecimiento sostenido» de ambos minerales bajo la gestión del Gobierno.
Gallardo atribuyó el avance a las mejoras en las piscinas de evaporación del Salar de Uyuni, en el departamento de Potosí, donde opera la planta industrial de YLB.
«El cloruro de potasio es clave para el agro como fertilizante, y el carbonato de litio se consolida como materia prima estratégica para baterías», explicó.
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Litio
Los números de 2024 respaldan el optimismo, pues la producción anual de carbonato de litio alcanzó 2.064 toneladas, un salto significativo desde las 349 toneladas del primer cuatrimestre hasta 1.117 en el último.
Omar Alarcón, presidente ejecutivo de YLB, detalló que este incremento, del 87% en el tercer cuatrimestre, se logró tras optimizar procesos en la planta inaugurada a fines de 2023.
En términos financieros, las ventas de carbonato de litio generaron Bs 258 millones en 2024, un 65% más que los Bs 156,6 millones de 2023.
En su momento, Alarcón subrayó que estos recursos «fortalecen la economía nacional» y permiten escalar la capacidad operativa.
Pese al avance, el objetivo para 2025 implica casi duplicar la producción actual de litio. Gallardo reconoció que el reto es «complejo», pero aseguró que las inversiones en tecnología y gestión garantizarán el ritmo.
Con estos números, Bolivia busca consolidar su posición en el mapa global de minerales críticos, aunque expertos advierten que el camino para competir con potencias como Chile o Argentina aún requiere mayor escala.




















































































