El alcalde de La Paz, César Dockweiler, instaló este miércoles la Asamblea de la Paceñidad con un mensaje en el que lamentó la crisis que atraviesa el departamento y aseguró que “el dolor de una ciudad sitiada y asediada” obliga a asumir acciones urgentes frente a los bloqueos y problemas de abastecimiento.
“Hoy nos convoca el dolor. El dolor de una ciudad asediada, de una ciudad sitiada, de una ciudad asfixiada”, afirmó la autoridad municipal al inicio del encuentro realizado en La Paz.
Dockweiler aseguró que la crisis golpea directamente a las familias paceñas debido a la escasez de alimentos, medicamentos, oxígeno y combustibles, además del incremento de precios y las largas filas por carburantes.
“Nos convoca el dolor de las amas de casa que van al mercado y ya no encuentran productos o tienen que comprar la mitad”, señaló.
El alcalde también se refirió a la situación de hospitales y centros de salud que enfrentan dificultades para acceder a oxígeno medicinal y cuestionó la normalización de filas de varios días para conseguir combustible.
Dockweiler pidió que la Asamblea de la Paceñidad deje de ser un espacio ocasional y se convierta en una instancia permanente hasta resolver la emergencia que atraviesa la ciudad.
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En ese marco, planteó tres acciones prioritarias para enfrentar la crisis.
La primera apunta a garantizar de manera inmediata el abastecimiento de alimentos, medicamentos, oxígeno y combustibles mediante la creación de corredores humanitarios y mecanismos de distribución.
La segunda propuesta busca convertir a la Asamblea de la Paceñidad en un espacio de mediación entre el Gobierno y los sectores movilizados para impulsar un diálogo “sincero” que permita reducir la confrontación.
“Los ciudadanos de La Paz ya no quieren discursos ni reuniones; quieren soluciones”, afirmó.
El tercer planteamiento consiste en articular una coordinación metropolitana y departamental entre municipios para asumir respuestas conjuntas frente a la emergencia social y económica.
Dockweiler aseguró además que La Paz enfrenta un riesgo de mayor empobrecimiento y pérdida de inversiones si no se toman medidas inmediatas para frenar el deterioro económico y social derivado de los bloqueos.
De ese modo, convocó a los distintos sectores políticos, sociales e institucionales a priorizar acuerdos antes que enfrentamientos. “Históricamente los discordes nos juntamos y logramos concordia a través del diálogo”.





















































































