El alcalde de La Paz, César Dockweiler, realizó inspecciones sorpresa en la Intendencia y la Guardia Municipal, con el objetivo de evaluar las condiciones de trabajo de los funcionarios que cumplen tareas esenciales para la seguridad y la salud de la población.
Durante el recorrido, Dockweiler evidenció serias limitaciones operativas en la Intendencia.
En el macrodistrito Max Paredes, más de 10.000 actividades comerciales son atendidas únicamente por tres funcionarios, situación que calificó como “humanamente imposible” para garantizar controles sanitarios y de inocuidad alimentaria.
También constató la falta de equipamiento, oficinas adecuadas y uniformes, algunos adquiridos por cuenta propia de los trabajadores.
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La inspección alcanzó a la Guardia Municipal de Transporte, donde se identificaron carencias en infraestructura y material operativo, parte del cual data de 2007.
El alcalde lamentó que los efectivos que trabajan 24 horas por la ciudad descansen en ambientes precarios.
El Gobierno Autónomo Municipal de La Paz anunció que trabaja en medidas para fortalecer la capacidad operativa de estas dependencias. Dockweiler subrayó que las inspecciones forman parte de una dinámica permanente de trabajo, con recorridos y reuniones técnicas incluso en madrugadas y fines de semana, para acelerar soluciones.
“Queremos una ciudad más segura, mercados higiénicos y servicios eficientes. Para lograrlo debemos cuidar primero a nuestros funcionarios”, afirmó la autoridad.





















































































