Las inundaciones provocadas por las intensas lluvias en territorio nacional cobraron la vida de 52 personas, según el último reporte del ministro de Defensa, Edmundo Novillo.
La cifra, actualizada hasta el domingo, refleja un incremento frente a los 51 decesos reportados días atrás, además de 53 evacuados y 452.067 familias afectadas, tomando en cuenta también las damnificadas, en los nueve departamentos del país.
Novillo detalló que 4.971 comunidades han sufrido impactos directos por las precipitaciones, con 793 viviendas destruidas y 212 municipios declarados en emergencia.
«Cada día aumentan los damnificados. La magnitud exige una respuesta integral», afirmó durante una entrevista con Bolivia Tv.
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Lluvias
Por las precipitaciones y sus consecuencias, el presidente Luis Arce declaró emergencia nacional el pasado miércoles. Afirmó que con esa medida se podrán agilizar los recursos para atender a todos los afectados.
Hasta la fecha, de acuerdo con Novillo, el Gobierno entregó 234 toneladas de ayuda humanitaria (alimentos, agua y medicinas) a más de 20.000 familias en siete municipios críticos.
Asimismo, se garantizó la movilización de maquinaria pesada para encauzar ríos, dragar cauces y proteger zonas habitadas.
La temporada de lluvias, la más intensa en los últimos 40 años, según Arce, refleja la vulnerabilidad de infraestructuras y de algunas zonas que son más afectadas debido a sus características geográficas.
Beni y Oruro se declararon en desastre departamental, mientras que La Paz, Chuquisaca y Santa Cruz activaron emergencias departamentales.
De acuerdo con el viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes, La Paz es el departamento donde mayores daños materiales se observan, pues las inundaciones y derrumbes afectaron a la mayoría de las viviendas destruidas. Cochabamba, por su parte, es el departamento con la mayor cantidad de fallecidos, aunque no detalló la cantidad exacta.
Según los últimos pronósticos del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), el periodo de lluvias puede extenderse hasta finales de abril.
El Gobierno ya piensa en un plan posinundaciones para reconstruir las viviendas destruidas y evitar futuros eventos catastróficos a causa de las inclemencias del clima.





















































































