Meta inició una ronda de despidos que afectará a unos 8.000 empleados, cerca del 10% de su plantilla. La reestructuración comenzó a hacerse efectiva esta semana y viene acompañada por la cancelación de miles de vacantes. Además, se reasignará personal hacia equipos de inteligencia artificial. La decisión confirma el giro estratégico de Mark Zuckerberg: reducir capas gerenciales, simplificar la organización y concentrar recursos en la carrera por la IA.
Carrera por la IA
La empresa informó sobre los despidos mientras incrementaba de forma agresiva su gasto en infraestructura y desarrollo de IA. Según informes citados por Bloomberg, Meta también reubicó a unos 7.000 trabajadores hacia nuevas iniciativas relacionadas con productos y agentes de IA. La compañía insiste en que busca una estructura más horizontal con mayor rapidez, autonomía y productividad.
Un memorando interno resumió la lógica del ajuste con una frase clara. “Estamos haciendo esto como parte de nuestro esfuerzo continuo por gestionar la empresa de forma más eficiente y para compensar las demás inversiones que estamos realizando”. Esa explicación refleja que lo prioritario está en sostener una apuesta multimillonaria en IA.
Jan-Emmanuel De Neve, profesor de economía y ciencias del comportamiento en la Universidad de Oxford, advirtió sobre las consecuencias para el mercado laboral. “Las empresas de automatización como Meta corren el riesgo de dejar de ser candidatos atractivos para desarrollar carreras. Están demostrando que prescinden de la intervención humana cuando se presenta la oportunidad”. Añadió que, aunque los recortes pueden generar ahorro de corto plazo, “ponen en riesgo el potencial de crecimiento a largo plazo al perjudicar el bienestar y el compromiso de los empleados”.



















































































