O xford Economics acaba de publicar su Global Cities Index 2025 (www.oxfordeconomics.com/global-cities-index/) el estudio de referencia mundial que evalúa y clasifica a 1.000 ciudades del planeta con base en cinco pilares: Economía, Capital Humano, Calidad de Vida, Medio Ambiente y Gobernanza. Por segundo año consecutivo es posible identificar la participación de ciudades bolivianas – Santa Cruz (puesto 509), Cochabamba (530) y La Paz (549) – en este ranking internacional.
¿QUÉ MIDE EL ÍNDICE Y POR QUÉ IMPORTA?
El Global Cities Index (GCI) se considera una radiografía multidimensional de la competitividad y el bienestar urbano. Evalúa la productividad económica, el tamaño del mercado y la estabilidad financiera, dimensiones que se ven enriquecidas con el análisis de la disponibilidad de Talento Humano, la educación y la capacidad de atracción de profesionales. Evaluación del acceso a servicios, infraestructura, movilidad y cohesión social, son parte junto a análisis de sostenibilidad ambiental, la gestión de recursos y la adaptación climática, que se interioriza en el accionar de la comunidad, dimensiones que se complementan con variables propias que miden la calidad institucional, la transparencia y la eficiencia de la gestión pública.
Este enfoque integral convierte al GCI en una herramienta de política pública de primer orden para proyecciones de crecimiento sostenible.
EL DIAGNÓSTICO PARA CIUDADES DE BOLIVIA: FORTALEZAS/ DEBILIDADES
Santa Cruz (509) muestra su mejor desempeño en las dimensiones Economía (408) y Capital Humano (331) consolidando su rol como motor comercial y polo de atracción de talento en el país. Sin embargo, registra debilidades severas en Gobernanza (835) y Medio Ambiente (540) dos dimensiones que frenan su potencial de proyección internacional.
Cochabamba (530) con su mejor calificación en la dimensión Capital Humano (322), reflejo de su tradición universitaria y su tejido empresarial. La Economía (497) es competitiva en contexto regional, pero Gobernanza (835°) y Medio Ambiente (617°) arrastran su posición.
La Paz (549) como sede de gobierno y referente institucional del país, muestra curiosamente su mejor puntuación relativa en la dimensión Medio Ambiente (346) la cual, en una lectura a profundidad de los criterios del GCI, viene representada fundamentalmente por sus ventajas geográficas y estructurales pasivas que el índice captura a través de subindicadores concretos como Calidad del aire, Intensidad de emisiones (CO₂/PIB), Riesgo de desastres naturales, Anomalías de temperatura y anomalías de lluvia, por lo cual la conclusión respecto a esta dimensión debe interpretarse como un buen resultado natural a pesar de su gestión, no gracias a ella. Otras dimensiones como Economía (410) y, Gobernanza (835) exponen las asignaturas pendientes para las próximas autoridades.
Dato Especial: Las tres ciudades comparten exactamente la misma puntuación en Gobernanza (835/1000) coincidencia NO casual, ya que se trata de un indicador sistémico que trasciende a cada gestión municipal y señala debilidades estructurales de todo el Sistema de Administración pública urbana en Bolivia.
EL CONTEXTO LATINOAMERICANO
En América Latina, las ciudades mejor posicionadas son:
- Santiago de Chile (160°) con una destacada posición en capital humano.
- Buenos Aires (192°) con buen desempeño en calidad de vida y ambiente.
- Ciudad de México (253°) con una posición sostenible en economía y gobernanza.
- Lima (296°) sobresaliente en ambiente
- Bogotá (300°) y Medellin (350°) con buenos indicadores en calidad de vida y gestión
- São Paulo (303°) destacada como potencia económica regional
TRES IMPERATIVOS ESTRATÉGICOS PARA LAS NUEVAS AUTORIDADES
La lectura de estos resultados desde un enfoque propio de Ciudades Sostenibles sugiere tres prioridades para la agenda de los nuevos gobiernos locales y departamentales:
- Gobernanza como palanca de transformación. La posición 835 en gobernanza es la señal más urgente del índice. Mejorar en este pilar no requiere grandes inversiones de capital. Requiere modernización institucional, sistemas de gestión transparentes, rendición de cuentas, digitalización de trámites y métricas de desempeño público. Ciudades como Medellín, la cual paso de ser emblema de violencia a referente de innovación urbana, son el mejor ejemplo del éxito al priorizar la gobernanza como centro de transformaciones estructurales.
- Medio ambiente como factor de competitividad, no solo de responsabilidad. Bolivia enfrenta vulnerabilidades climáticas severas, como sequías, inundaciones, deforestación acelerada (principalmente en el Oriente del país). El GCI penaliza a ciudades que no gestionan estos riesgos. Las nuevas autoridades deberían incorporar planes de resiliencia climática, gestión de residuos sólidos, movilidad urbana sostenible y ordenamiento territorial con criterios ambientales, consolidando de esta manera un factor de atracción de inversiones.
- Capital Humano como ventaja competitiva. Este es el pilar donde Bolivia muestra su mayor potencial relativo. Cochabamba (322) y Santa Cruz (331) tienen puntuaciones de Capital Humano que superan ampliamente sus posiciones generales. Esto revela que existe la base humana para el desarrollo, pero falta el ecosistema, que conecte oportunidades profesionales y calidad de vida, condiciones que permiten Retener y Atraer al mejor Talento Humano.
Las nuevas autoridades deben diseñar políticas activas de retención de profesionales calificados y articulación universidad-empresa-gobierno.
OPORTUNIDADADES DEL ESCENARIO ACTUAL El hecho de que tres ciudades bolivianas aparezcan en el GCI 2025 de Oxford Economics es, una oportunidad de benchmarking global al alcance de la mano. Buscar recortar la brecha con ciudades LATAM, en periodos objetivos desafiantes (4-5 años) se recomienda sean parte de una nueva visión estratégica de la gestión de ciudades sostenibles
El GCI es un instrumento para medir los resultados de una gestión integral, por lo cual su uso y consulta continua exige pasar del diagnóstico a la acción. Definir metas medibles, construir equipos técnicos capaces, establecer alianzas estratégicas y rendir cuentas a la ciudadanía con evidencia.
















































































