Luego del último avasallamiento en el municipio de Guarayos, Santa Cruz, la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) denunció que, en lo que va del año, más de 50 de sus afiliados reportaron casos de toma ilegal de tierras.
“No es el único caso. La CAO representa más de 50 casos avasallados, solo la CAO; sin contar lo que hay en los tribunales agroambientales, sin contar las denuncias que hay en el Ministerio Público, sin contar lo que tiene el INRA (Instituto Nacional de Reforma Agraria)”, denunció Klaus Frerking, presidente de la CAO, en conferencia de prensa.
Avasallamientos
El último caso ocurrió este lunes en el predio El Cielo en Guarayos, donde, según las denuncias, se perdieron más de 130 cabezas de ganado a causa del avasallamiento de personas en estado de ebriedad.
Frerking indicó que este delito no se presenta solamente en el oriente del país, sino que es un problema que afecta a todas las regiones y actividades. Recordó que también las cooperativas mineras se ven afectadas por los avasallamientos.
“También han sido avasalladas concesiones mineras. También en Tarija tenemos avasallamientos, en Cochabamba tenemos granjas avasalladas. Entonces, esto es un marco general en Bolivia”, afirmó.
Estado
En su criterio, esa actividad ilícita es una muestra de la pérdida del “derecho propietario” de los bolivianos, debido a que las personas ingresan armadas en propiedad privada como si no existieran leyes.
“Se tiene que cumplir las normas, donde el Estado, como fueron electos, pueda garantizarnos el derecho para poder trabajar. El Estado es el único responsable de lo que está ocurriendo ahora en el país”, señaló el presidente de la CAO.
Por ello, hizo un llamado a las próximas autoridades para tomar medidas contra los avasallamientos ya que, en su criterio, esto ahuyenta las inversiones. “Tenemos que vivir en normalidad, ya no podemos vivir con el Jesús en la boca”, protestó Frerking.
Sobre el predio avasallado en Guarayos, informó que los propietarios y trabajadores retenidos pudieron dejar la propiedad y pidió al INRA “dar señales y tranquilizar a la gente”.





















































































