El triunfo del Partido Demócrata Cristiano (PDC) en las elecciones de 2025 transformó la composición de la Asamblea Legislativa, pero no le otorgó mayoría absoluta. Según el reglamento interno, la presidencia de la Cámara de Diputados y otras directivas no recaen automáticamente en la primera fuerza, sino en el bloque de mayoría que alcance 66 votos.
En el Senado, la regla es similar: se necesitan 19 votos para mayoría simple y 24 para dos tercios. Estos umbrales definen la gobernabilidad y obligan a los partidos a tejer alianzas que aseguren estabilidad.
Bloque de mayoría
El jefe de bancada de Comunidad Ciudadana (CC) en Diputados, Enrique Urquidi, explicó que el reglamento de la Cámara es claro al hablar de bloques y no de partidos.
“El bloque de mayoría obtiene la presidencia, la primera vicepresidencia y dos secretarías; el bloque de minoría recibe la segunda vicepresidencia y otras dos secretarías”, señaló.
Para constituir ese bloque, insistió, se requieren 66 votos como número mágico, lo que obliga a las fuerzas a negociar. “El PDC, por haber sido la primera fuerza en votos, no tiene automáticamente la presidencia. El reglamento exige acuerdos con otras bancadas”, puntualizó.
Consensos
Urquidi detalló que, en algunos casos, las planchas de mayorías y minorías pueden presentarse de forma consensuada al pleno. Sin embargo, lo esencial es construir acuerdos políticos que aseguren gobernabilidad.
“No se trata solo de alcanzar mayoría absoluta, sino, en lo posible, llegar a los dos tercios para reformas constitucionales o designación de autoridades”, explicó.
El diputado también señaló posibles escenarios de conformación: un bloque integrado por PDC, Libre y Unidad, con la eventual adhesión de Súmate, podría garantizar mayoría estable, mientras que Alianza Popular y el MAS quedarían en minoría.
Balotaje
Urquidi afirmó que el balotaje del 19 de octubre dará legitimidad al próximo presidente, pero no resolverá por sí solo la correlación de fuerzas en la Asamblea.
“El presidente que no logre acuerdos en el Legislativo tendrá un campo minado para gobernar”, advirtió.
Por ello, instó a que las negociaciones comiencen antes de la posesión presidencial del 8 de noviembre. “Esto no se arma en dos días. Ya se deberían estar trabajando los bloques y definiendo agendas de consenso”, agregó.
Minorías
El jefe de bancada de CC destacó que las minorías parlamentarias también representan al voto popular y no deben ser marginadas.
“No se trata de florero. Debe existir una convivencia democrática con apertura para escuchar a las minorías”, remarcó.
Aseguró que, tras dos décadas de hegemonía del MAS, la nueva Asamblea tiene la oportunidad de recuperar el espíritu de pacto y respeto entre bancadas.
Ver también: De la hegemonía a la democracia pactada 2.0
Desafíos
Urquidi alertó que el expresidente Evo Morales seguirá siendo un factor de poder y una posible fuente de desestabilización. “El próximo gobierno debe hacer cumplir la ley y evitar que se generen escenarios de conflictividad”, dijo.
Al cierre, reiteró que las próximas semanas serán decisivas: “Todas las fuerzas están condenadas a entenderse. Solo con acuerdos será posible garantizar gobernabilidad y estabilidad en la Asamblea Legislativa”.





















































































