En los ocho primeros meses del año, el Estado erogó $us 2.332 millones para importar combustibles y pagar la deuda externa, según las cifras que presentó este martes el Banco Central de Bolivia (BCB).
Durante la presentación de las cifras de las Reservas Internacionales Netas (RIN), el presidente del BCB, Edwin Rojas, informó que, entre enero y agosto de este año, el ente emisor desembolsó $us 1.282 millones para la importación de combustibles.
Explicó que el ingreso por exportaciones de hidrocarburos de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) sumaron en ese lapso de tiempo $us 628 millones, por lo que el BCB tuvo que cubrir un adicional de $us 654 millones, sumando los $us 1.282 millones requeridos para la compra de diésel y gasolina.
Respecto al pago de la deuda externa, indicó que, a agosto, se erogó $us 1.050 millones, con lo que se cubrió el 76% del total programado para esta gestión.
Los ingresos para cubrir esos pagos alcanzaron en ocho meses a $us 679 millones, por lo que el BCB tuvo que cubrir un adicional de $us 371 millones.
Informó, además que “el saldo de la deuda externa publicado al 31 de agosto estaría en el orden de $us 13.730 millones y el servicio que se debe pagar hasta fin de año es $us 490 millones”.
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Combustibles
“Claramente, se ve los aportes que tuvo que hacer el BCB en términos de lo que es la importación de diésel y gasolina. Hemos tenido que cubrir 654 millones para que exista la provisión de estos insumos a la economía boliviana”, dijo Rojas.
Y agregó: “Vean ustedes ese descalce que hay entre desembolsos efectivos de deuda externa con el pago de servicios de deuda, son 371 millones de dólares en lo que va la gestión que se ha tenido que también cubrir para que el país mantenga toda la condición de acreedor que tiene”.
Rojas recordó que el BCB sufrió una “limitación” de divisas debido al “bloqueo” de la Asamblea Legislativa de los créditos externos por más de $us 1.800 millones.
“El BCB tuvo que hacer una priorización para el uso de divisas, lo cual no es positivo porque se atiende a alguien y se desatiende a alguien o se atiende no de la mejor forma posible. Vamos a mantener esta política para tratar de hacer los esfuerzos para la programación que tenemos en nuestra balanza cambiaria”, complementó.
Indicó que, sin esas limitaciones de financiamiento externo, la economía boliviana no habría tenido la necesidad de convertir sus reservas de oro en dólares.





















































































