El abogado constitucionalista Israel Quino indicó que Bolivia transita de una etapa de “populismo punitivo hacia un populismo judicial”. Advirtió que las decisiones de jueces y fiscales responden a la coyuntura política y no a la independencia que manda la Constitución.
En entrevista con La Razón Radio, Quino explicó que la relación entre la justicia y poder ha sido permanente. Dijo que antes se tenían momentos incisivos de populismo punitivo, es decir desde las esferas del poder. En cambio “estamos ingresando en la fase del populismo judicial”; donde las decisiones judiciales responden a la “efervescencia” de los cambios políticos.
Recordó que durante los últimos 20 años de hegemonía del Movimiento Al Socialismo (MAS), el sistema judicial operó bajo un modelo “hiperpresidencialista”. En este modelo, el presidente controla el poder Legislativo, el Judicial, el Electoral y hasta la designación de vocales en este órgano.
El constitucionalista sostuvo que este esquema no es nuevo, sino que viene desde los gobiernos previos al MAS, cuando los partidos distribuían cuotas de poder en la justicia.
Reforma judicial
De cara a la transición presidencial, Quino señaló que el nuevo gobierno debe priorizar una política capaz de enfrentar los problemas de la justicia.
Entre sus propuestas se encuentran reducir el hacinamiento carcelario. Indicó que el 60% de más de 30.000 personas privadas de libertad no tienen sentencia. El uso de la tecnología con la implementación de manillas electrónicas para garantizar la presencia de procesados sin necesidad de mantenerlos detenidos.
También destaca el paso a la justicia digital, que reduciría el contacto directo entre litigantes y funcionarios judiciales para evitar la corrupción. También propuso garantizar por lo menos el 1% del Presupuesto General del Estado para el Órgano Judicial, lo que permitiría contratar más jueces y reducir la mora procesal.
Le segunda vuelta está prevista para el 19 de octubre, los candidatos que pugnan la presidencia son Rodrigo Paz, del Partido Demócrata Cristiano (PDC) y Jorge Quiroga, de la alianza Libertad y Democracia (Libre).
Quino también enfatizó en que la crisis judicial no se debe solo a las leyes, sino a los operadores de la justicia. En esa línea, pidió un mecanismo de evaluación y control de jueces con incentivos para los “buenos” y sanciones para quienes retardan procesos.
Asimismo, consideró imprescindible una reforma constitucional que ponga fin a la elección popular de magistrados y establezca mecanismos meritocráticos para designar a las altas autoridades judiciales.
Finalmente, aseguró que la refundación de la justicia no puede depender del Ejecutivo ni de ministerios, sino de un Consejo Nacional de Reforma Judicial autónomo, con participación de operadores, litigantes y expertos.





















































































