Santa Cruz de la Sierra brilló como la capital del marketing en Bolivia con la exitosa realización de EXMA 2025, el encuentro más relevante del sector. La cita congregó durante dos jornadas intensas a profesionales, empresarios y emprendedores ávidos de transformación.
Bajo la premisa «Xtraordinary Humans», catorce reconocidos speakers internacionales ofrecieron una experiencia disruptiva que abordó desde inteligencia artificial hasta liderazgo adaptativo, proporcionando herramientas concretas para navegar el complejo panorama empresarial actual.
Carlos Navas, estratega de Prime y Red Bull, marcó la pauta inaugural incentivando a romper paradigmas para construir marcas verdaderamente conectadas con el consumidor. Fernando Anzures, CEO de EXMA Global, enfatizó la importancia del networking estratégico y la mentalidad Beta como motor de crecimiento constante.
Entre las ponencias destacadas, Jorge Serratos desentrañó los secretos de la viralidad digital, mientras que Alejandro Betancourt Buzás compartió insights sobre innovación en cuidado personal para el mercado latinoamericano. Ana Tomicevic revolucionó conceptos de hospitalidad con su propuesta de experiencias personalizadas, y Karen Scarpetta inspiró con su reflexión «Cambia tu password», un llamado a vivir con propósito.
“EXMA 2025 no solo presentó ideas, sino que desafió a los participantes a transformarse en humanos extraordinarios. Cada ponencia brindó una visión renovada del marketing y los negocios, proponiendo soluciones globales adaptables al contexto boliviano”, dijo Fernando Anzures, fundador y CEO de EXMA Global.
El programa integró perspectivas diversas: desde el comercio electrónico de la mano de Nabil Malouli, hasta estrategias de alineación entre marketing y ventas presentadas por Daniel Marcos. Ryan Álvarez exploró el futuro digital con propósito, mientras que el campeón olímpico Lashawn Merritt cerró magistralmente con su «Mentalidad Merritt», enfocada en atención plena y resiliencia.
El evento, producido por Lola Group, Cabruja Films e Imago, contó con el respaldo de más de 20 marcas patrocinadoras, consolidando Santa Cruz como el epicentro de la innovación empresarial boliviana.




















































































