Rodrigo Paz Pereira, candidato presidencial por el Partido Demócrata Cristiano (PDC) y actual senador, se presenta como una voz crítica tanto del oficialismo como de la oposición tradicional. Acompañado por el capitán Edman Lara como su compañero de fórmula, Paz Pereira desarrolla un discurso que combina una fuerte crítica al manejo económico de las últimas décadas con una propuesta de transformación estructural del Estado boliviano.
En entrevista exclusiva con Animal Político, de La Razón, el candidato desplegó su propuesta económica centrada en el «capitalismo para todos», un modelo que busca potenciar al sector informal de la economía boliviana. Sus ideas incluyen la descentralización radical del Estado a través de la «regla del 50-50», la eliminación de subsidios a los hidrocarburos, y una serie de reformas tributarias y financieras dirigidas a los más de cinco millones de bolivianos que trabajan en la informalidad.
Una democracia en crisis
Paz Pereira comenzó la entrevista con una denuncia categórica sobre el estado de la democracia boliviana. «La peor crisis que estamos viviendo ahora es una falta de democracia absoluta. Estamos viendo un proceso donde los millonarios pagan democracia», afirmó el candidato, quien identifica cinco crisis simultáneas que atraviesa el país: económica, social e institucional, energética, medioambiental y de orden judicial.
El senador fue particularmente crítico con el acceso a medios de comunicación durante la campaña electoral. «A partir del 18 de julio, solo los que tienen capacidad de pago en las redes y en los medios de comunicación formal tendrán espacios. El resto no tendremos espacios, nos tendremos que abocar a redes sociales», denunció, calificando esta situación como «un grave error para nuestra democracia, un grave desequilibrio democrático».
En su análisis del panorama electoral, Paz Pereira identifica dos bloques principales: uno conformado por «una oposición estructurada en los últimos 30 a 40 años (Tuto Quiroga, Samuel Doria Medina y Manfred Reyes Villa)», y otro «constituido por el candidato del MAS, que es Andrónico Rodríguez, junto al otro candidato del MAS, que es Eduardo del Castillo, y aquellos que Evo Morales logrará colocar en algunas siglas políticas».
20 años de desperdicio
El candidato del PDC presenta un diagnóstico demoledor del manejo económico de las últimas dos décadas. «Al transcurso de 20 años, (los gobiernos del MAS) nos han dejado con una deuda de 40.000 millones de dólares tanto externa como interna», explicó Paz Pereira, quien calcula que en total se han desperdiciado 115.000 millones de dólares.
«Ese es el impacto: es cuatro veces lo que Bolivia ha producido como producto interno bruto desde su fundación, desde 1825. Es una locura lo que ha ocurrido en estos 20 años», sentenció. En referencia específicamente a la gestión del gobierno de Luis Arce, añade que «se bajaron cerca de 15.000 millones de dólares en reservas internacionales».
Capitalismo para todos
La propuesta económica central de Paz Pereira se basa en lo que denomina «capitalismo para todos», un concepto que emerge de su análisis de la estructura económica boliviana. «Aquí en Bolivia tenemos un 15% de formalidad y un 85% de informalidad», explicó el candidato.
Esta masa de trabajadores informales, que según sus cálculos representa entre «5.700.000 a 6.000.000» de personas, constituye el núcleo de su propuesta política. «Si no se resuelve estos dos factores, y restrictivamente y con prioridad este factor de la mal llamada informalidad, no se va a poder resolver la estructura de la viabilidad de Bolivia y de sus necesidades a futuro», argumentó.
El candidato define su propuesta como «un capitalismo constructivo, un capitalismo de consumo, es un capitalismo productivo y de comercio», dirigido específicamente a este sector mayoritario de la economía que incluye «gremialistas, cuentapropistas, comerciantes, profesionales, empresarios, transportistas».
Medidas concretas
Paz Pereira detalló cinco medidas específicas para reactivar la economía boliviana:
Ordenamiento del dólar. «Para ordenar el dólar, tú tienes que ‘asincerar’ ese dólar», utilizando un neologismo popular para referirse a la necesidad de ajustar el tipo de cambio a la realidad del mercado. «Si en el dólar oficial está a Bs 6,97 y en la calle se está hablando de Bs 14 o Bs 13, medianamente subiendo o bajando, se tiene que entender que ya la población en sí ha hecho una devaluación y ajuste a una realidad».
Independencia del BCB. «El Banco Central de Bolivia (BCB) tiene que tomar una realidad de funcionamiento en razón de las políticas monetarias que son necesarias aplicar en Bolivia, y no del problema fiscal», planteó el candidato, criticando que «cerca de 6.000 millones de dólares se han ido del Banco Central para crear empresas que supuestamente eran para sustituir importaciones y no hemos sustituido nada».
Repatriación de dólares. Con más de 7 mil millones de dólares fuera del país, Paz Pereira propone incentivos para su retorno. «Cada dólar que venga a Bolivia en nuestro gobierno, tendrá un premio tributario o financiero», prometió, añadiendo que «la mejor seguridad jurídica para los bolivianos» es «que el MAS se vaya el 17 de agosto».
Crédito barato. La propuesta incluye «dar un crédito a bajo interés para que puedas reactivar tu economía, especialmente al sector informal», junto con la reducción de impuestos y aranceles «por debajo del 10%».
Perdonazo tributario. «Tenemos que dar un perdonazo tributario», afirmó, explicando que existen «cerca de 66 mil millones de bolivianos que el sistema impositivo anda detrás de lo formal, pero resulta que no se paga». Su propuesta es clara: «paga tu capital, no pagues multas, no pagues los intereses, reactiva tu economía».
Descentralización radical
Una de las propuestas más provocadoras de Paz Pereira es lo que denomina la «regla del 50-50», una reforma estructural del Estado boliviano que busca descentralizar recursos y decisiones. «Hoy día más de Bs 60.000l millones se van a las empresas estatales», explicó el candidato, quien propone una auditoría integral de estas entidades.
Su plan contempla tres modalidades para las empresas estatales. «Si no funcionan, tendrán el derecho los privados nacionales a comprar, privatizar desde el empresariado nacional, no desde el extranjero»; una segunda opción de «inversión público-privada»; y mantener estatales aquellas empresas que «generen utilidad o generen movimiento favorable».
Los recursos liberados de esta reforma irían «en el 50-50 a las regiones. Eso significa inversión de reactivación económica en las regiones y triplicar los presupuestos de instituciones como municipios y gobernaciones», explicó Paz Pereira.
Combustibles
En materia energética, el candidato propone una reforma radical del sistema de subsidios a los hidrocarburos. «1.500 millones de dólares se van en corrupción y contrabando”, así que eso ya no va, afirmó categóricamente, redistribuyendo el resto de los recursos. “500 millones de esa subvención que pasará a ser un colchoncito para los más necesitados”, dijo.
Esta propuesta implica necesariamente un aumento en los precios de los combustibles, una medida que Paz Pereira justifica con pragmatismo: «no hay peor diésel que el que no se tiene», citando conversaciones con sectores productivos que estarían dispuestos a pagar precios más altos por combustible disponible.
La crítica al sistema financiero y la propuesta de reforma
El candidato también abordó las implicaciones de sus propuestas para el sistema financiero boliviano, particularmente en relación con la devaluación del boliviano. Rescató una referencia histórica importante: «El año 1997, el presidente Sánchez Lozada va y quita el quinto artículo del Decreto 21.060. Ese quinto artículo que decía que se generaba el bolsín en el Banco Central de Bolivia, y que establecía no dólares para el Estado, sino dólares para la producción».
«Yo creo que los dólares a futuro tienen que pasar por el Banco Central. Tiene que reactivarse ese quinto artículo del 21.060, pero no son dólares para el Estado y su déficit, son dólares para la producción y la economía nacional y el comercio nacional».
Diferencias ideológicas: más allá de la formalidad
Cuando se le preguntó sobre sus diferencias ideológicas con otros candidatos, la respuesta de Paz Pereira fue directa: «¿Qué ideología puedes discutir cuando se van a pagar las elecciones, por favor? O sea, ¿de qué ideología estamos hablando si los que tienen poder adquisitivo o poder de recursos económicos son los que van a pagar los grandes espacios mediáticos?».
El candidato centró su diferenciación en la comprensión del tejido social boliviano. «Hay un grupo social que ha sido fácil llamarlos ‘los informales’. Entonces todo lo que no entendemos es informal, lo metemos a la misma canasta», criticó, para luego explicar que estos sectores «trabajan con capital» y necesitan «un crédito por debajo de 10% y que les dé tiempo para pagar».
Puntualizó que, desde su perspectiva, «el Estado tranca se ha vuelto un inviabilizador de la economía, un inviabilizador de la sociedad y un distorsionador de los comportamientos que deberíamos tener todos los bolivianos en un país donde el crédito fuera barato, impuestos baratos y aranceles baratos».
Paz Pereira citó el ejemplo de Paraguay como modelo a seguir: «Paraguay logró combinar la informalidad con lo formal y decir ‘lleguemos a un acuerdo, generemos un acuerdo’. Se reconocieron en su economía y lograron, ya llevan 25, 30 años en ese acuerdo social, en ese pacto social».
Educación y salud
La propuesta del 50-50 se extiende también a sectores clave como educación y salud. En el primer caso, Paz Pereira propone que «el 50% de la currícula nacional va a ser establecido por un gobierno nacional central» mientras que «el otro 50% te lo voy a entregar a vos, región».
Esta descentralización curricular permitiría, por ejemplo, que “si Santa Cruz quiere que sus alumnos en colegios vayan y tengan mayor conocimiento sobre la agroindustria, las finanzas, los servicios financieros», puedan hacerlo.
Más allá del litio
En materia de recursos naturales, Paz Pereira fue realista sobre las expectativas del litio: «El litio no va a generar lo que se pensaba, en su momento el gas nos dio cerca de 6.000 millones de dólares, el litio en su mejor momento nos va a llegar a dar entre 500 a 600 millones de dólares».
En cambio, ve mayor potencial en la minería. «El oro nos va a generar una inyección en los siguientes años, en la media, de alrededor de 2.000 a 2.500 millones de dólares. Hoy día el oro mueve más de 5.000 millones de dólares en Bolivia y no nos enteramos», aseveró. Propuso incluso la creación de un banco especializado para cooperativistas auríferos.
Al cierre de la entrevista, Paz Pereira no ocultó su perspectiva religiosa. «Yo creo profundamente en los valores cristianos, que serán parte de la estructuración del país», definiendo esto como «una visión cristiana de cómo construir el Estado».
La propuesta de Paz Pereira aporta al debate público una perspectiva que prioriza al sector informal de la economía y plantea una descentralización radical del Estado boliviano, elementos que inevitablemente continuarán en discusión, más allá de la cita electoral del próximo 17 de agosto.






















































































