Conmoción, tristeza, enojo e indignación. Son algunos de los sentimientos que han surgido entre autoridades y madres de familia de una unidad educativa de Oruro cuando una niña de 11 años de edad confesó que fue violada por su padre biológico.
La primera agresión sexual ocurrió el 5 de mayo. Ese día el hombre llegó a su casa en estado de ebriedad y comenzó con toques deshonestos a la menor de edad que terminaron en violación.
Al día siguiente y durante dos días más, el agresor volvió a cometer los vejámenes contra la niña, esta vez en estado de sobriedad.
“La víctima se encontraba mal por la situación que sucedió. Fue a su colegio y relató lo que le había sucedido a sus compañeritas de curso y a las madres de ellas”, explicó la fiscal encargada de la investigación, Patricia Landaeta.
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Señaló que las madres de familia contactaron de forma inmediata a la madre de la víctima, quien reside en otra ciudad. La mujer, de forma inmediata regresó a Oruro y formalizó la denuncia ante las autoridades policiales. Finalmente, el hombre fue aprehendido.
La Defensoría de la Niñez tomó el caso y brinda ayuda psicológica a la menor de edad.
En tanto, el violador espera en celdas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de la capital orureña la audiencia de medidas cautelares. Allí se definirá su situación jurídica.





















































































