El Aeropuerto Internacional de El Alto cuenta desde ahora con un Laboratorio Móvil Científico de Monitoreo Atmosférico, una plataforma de alta tecnología que permitirá anticipar riesgos y reforzar la seguridad de las operaciones aéreas en condiciones climáticas complejas.
El sistema incorpora equipos especializados capaces de medir variables atmosféricas en tiempo real. Entre ellos destaca el sistema LIDAR, tecnología láser que determina la altura de la base de las nubes, un dato crítico para la operación aeronáutica y para que los operadores informen con mayor precisión a los pilotos.
La iniciativa es impulsada por la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), a través de su Laboratorio de Física de la Atmósfera (LFA).
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El director Marcos Andrade explicó que la información será puesta a disposición de Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos (Naabol). “Toda la información que sea de utilidad a Naabol se la vamos a dar”, afirmó.
Andrade aclaró que estos datos no sustituyen el trabajo de los pronosticadores, pero sí lo fortalecen.
“Es una información crítica que le da más solidez a lo que el pronosticador de turno puede ofrecer a los pilotos y a la población”, señaló Andrade
El laboratorio forma parte del trabajo científico de la UMSA en el estudio de la atmósfera, complementando la labor de la Estación de Chacaltaya.
Su objetivo es generar información sobre calidad del aire, gases de efecto invernadero y transporte de partículas, contribuyendo a comprender mejor el cambio climático y sus impactos en la salud y el entorno.




















































































