Los protocolos de rescate en accidentes aéreos en Bolivia están regidos por la normativa aeronáutica nacional (RAB 212) y coordinados por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) y Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos (NAABOL)
En cuanto una aeronave pierde el contacto con la torre de control o el piloto alerta que tiene una emergencia es cuando se activan una serie de acciones o protocolos para su búsqueda.
El 21 de abril en el departamento del Beni, ocurrió un siniestro que involucró a una avioneta Cessna 207 con matrícula CP-1935, (Foto) que cubría la ruta entre Trinidad y Santa Ana del Yacuma. A bordo se encontraban seis ocupantes. Tras tomar conocimiento del hecho, la Fuerza Aérea Boliviana dispuso el despliegue inmediato de personal militar especializado del Grupo SAR-FAB, unidad especializada en operaciones de búsqueda y rescate en situaciones de emergencia.
Movilización
Se movilizaron recursos humanos y logísticos con el objetivo de localizar la aeronave siniestrada y auxiliar a las víctimas.
De forma paralela se movilizó un helicóptero, que permitió el acceso a la zona del accidente y facilitó el traslado de rescatistas y posteriormente de las víctimas.
Gracias a la rápida realización del operativo, se logró rescatar con vida a todos los ocupantes, quienes fueron evacuados.
Los protocolos de rescate en accidentes aéreos están regidos por la normativa aeronáutica nacional (RAB 212) y coordinados por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) y Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos (NAABOL), siguiendo estándares de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
La aplicación de todos estos mecanismos es el siguiente:
Activación Inmediata: Ante un siniestro, se activan operativos de búsqueda y salvamento coordinados, frecuentemente involucrando a la Fuerza Aérea Boliviana , ambulancias y equipos SAR.
•Fases de Emergencia: Los protocolos se dividen en tres etapas: fase de incertidumbre, fase de alerta y fase de peligro.
•Gestión del Lugar del Accidente (RAB 212): La primera aeronave en llegar al sitio, si no es la de búsqueda y salvamento, asume la coordinación de las operaciones hasta que llegue el equipo especializado que procede con las labores de rescate.
•Coordinación Interinstitucional: Participan NAABOL, Bomberos de la Policía (JESPA), Ministerio de Salud y empresas aéreas para maximizar tiempos de respuesta.
Simulacros Periódicos: NAABOL realiza prácticas de emergencia (como en Cochabamba y Pando) para validar la respuesta ante escenarios de accidentes, incluyendo áreas de difícil acceso como ríos o pantanos.
Plan de Emergencia de Aeródromo (PEA): Cada aeropuerto cuenta con un plan documentado para atender contingencias, incluyendo el socorro a víctimas y familiares.
Además, la Ley 2902 en su artículo 171 determina que: “Toda persona que tome conocimiento de cualquier accidente de aviación o de la existencia de los restos de una aeronave, deberá comunicarlo a la autoridad más próxima, por el medio más rápido y en el menor tiempo posible. La autoridad que tenga conocimiento del hecho o intervenga en él, comunicará de inmediato a la autoridad aeronáutica. La notificación de un suceso deberá ser realizada sin demora, aunque no se cuente con todos los datos.
Pero, de acuerdo con la información proporcionada por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), en accidentes aéreos en Bolivia, se moviliza un conjunto de instituciones gubernamentales, militares y de salud para la respuesta inmediata, rescate e investigación.
COE. Tras un siniestro aéreo, se activa el Comité de Operaciones de Emergencia (COE).
Las principales instituciones que se movilizan incluyen al Ministerio de Salud: que se encarga de los operativos de emergencia para el rescate y traslado sanitario de heridos, coordinando con hospitales de tercer nivel principalmente para la atención de emergencia de todos los afectados.
También participa la Fuerza Aérea Boliviana pero solamente en casos que involucran aeronaves militares (como el C-130) o en misiones de búsqueda y salvamento en caso de aviones civiles.
También coadyuva en las operaciones Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos, (Naabol) que interviene en la gestión del tráfico aéreo y seguridad aeroportuaria en el área del accidente.
La DGAC se encarga de la investigación técnica del accidente para determinar las causas.
El Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, coordina las acciones de emergencia y centraliza la información oficial.
La Defensoría del Pueblo colabora con la gestión de la atención a víctimas y familiares, además de activar líneas gratuitas de auxilio y de información para los familiares de las víctimas.
También participan de estas acciones personal de Transporte Aéreo Militar (TAM) que colabora en el reconocimiento de cuerpos y apoyo a familiares en la morgue.
Y finalmente, dependiendo de la magnitud del incidente, se movilizan unidades de bomberos, policía y servicios de ambulancias locales para atender a los afectados.
Investigación
En la fase de investigación de accidentes aéreos si existe una diferencia si se trata de una aeronave civil o una militar. En el caso de aeronaves civiles la indagación está a cargo principalmente de la Unidad de Investigación de Accidentes e Incidentes (AIG), dependiente de la DGAC. Esta entidad es la que conforma la Junta Investigadora de Accidentes Aeronáuticos (JIAA), que coordina acciones con la Policía, Fiscalía, fabricantes y aseguradoras para determinar causas, no culpables.
Las entidades clave en la investigación son: DGAC/Unidad AIG, entidad técnica responsable de la investigación de seguridad para determinar causas probables del incidente.
Luego está la Junta Investigadora de Accidentes Aeronáuticos (JIAA) que es un grupo especializado conformado específicamente tras cada siniestro aéreo.
El Ministerio Público y la Policía Boliviana mediante la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crímen (FELCC), realizan investigaciones penales o paralelas.
En el caso de accidentes de aviones de la FAB, la investigación es liderada por una Junta Investigadora de Accidentes Aeronáuticos conformada por peritos de la propia FAB. Esta junta técnica, designada tras cada siniestro, trabaja en coordinación con a la Fiscalía General y la DGAC para determinar las causas del siniestro.
El Comandante General de la FAB es el encargado de supervisar que la junta técnica cumpla con la ley y colabore con el Ministerio Público durante todo el proceso.
Dependiendo de algunas causales el informe final de lo ocurrido en ambos casos puede demorar hasta sesis meses o más.
Lea. Avioneta aterriza de emergencia en medio de un pantano en Beni https://larazon.bo/ciudades/2026/04/21/avioneta-aterriza-de-emergencia-en-medio-de-un-pantano-en-beni/




















































































