La suspensión del ampliado nacional de emergencia de la Central Obrera Boliviana (COB) volvió a exponer las diferencias internas.
Legisladores de distintas fuerzas políticas señalaron que las posiciones divergentes entre las direcciones regionales y la dirigencia nacional evidencian una creciente fractura en el ente matriz de los trabajadores.
El debate se intensificó después de que varias centrales obreras departamentales solicitaran priorizar el diálogo con el Gobierno y respaldaran una salida negociada al conflicto.
COB
Las representaciones de Chuquisaca, Santa Cruz, Cochabamba, Potosí y Tarija pidieron a la dirigencia nacional escuchar a las bases y considerar una tregua que permita avanzar en las conversaciones.
Frente a este escenario, legisladores afirmaron que la COB ya no presenta una posición homogénea respecto a las movilizaciones y los bloqueos que se prolongan desde hace más de 45 días.
Consideraron que los pedidos regionales de diálogo contrastan con las posturas más radicales asumidas por algunos sectores de la dirigencia nacional.
La situación se agravó tras la suspensión, por segunda ocasión consecutiva, del ampliado nacional que debía definir si la COB mantenía las medidas de presión o avanzaba hacia una tregua social.
División
La reunión fue postergada inicialmente para garantizar mayor participación de las organizaciones afiliadas, pero finalmente volvió a ser suspendida sin una nueva fecha definida.
La dirigencia atribuyó la decisión a la falta de garantías para desarrollar el encuentro. Horas antes de la reunión, algunos dirigentes fueron increpados por ciudadanos que rechazan los bloqueos e incluso recibieron tomatazos cuando intentaban ingresar al lugar donde debía instalarse el ampliado.
Para los legisladores, estos hechos reflejan no solo la presión social que enfrenta la COB, sino también las dificultades para alcanzar consensos internos sobre el rumbo de las movilizaciones.
Conflicto
Advirtieron que la organización atraviesa una etapa de tensión entre sectores que impulsan el diálogo y otros que buscan mantener las medidas de presión.
La suspensión del ampliado dejó en suspenso una definición sobre el futuro del conflicto y aumentó la incertidumbre respecto a la participación de la COB en las mesas de diálogo promovidas por el Gobierno, la Iglesia Católica y otras instituciones mediadoras.




















































































