El Ministerio de Relaciones Exteriores expresó este viernes su solidaridad con periodistas, reporteros y camarógrafos que sufrieron agresiones durante la cobertura de las movilizaciones registradas en La Paz.
En un comunicado, la Cancillería ratificó que la labor informativa debe contar con garantías y protección, especialmente en contextos de conflictividad social.
“La integridad de quienes cumplen labores informativas debe ser respetada y protegida en todo contexto, especialmente durante situaciones de conflictividad social”, señala el comunicado.
El ministerio también afirmó que el ejercicio de derechos y libertades debe desarrollarse dentro del respeto a las garantías constitucionales y la convivencia democrática.
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“El ejercicio de derechos y libertades debe desarrollarse en el marco del respeto a las garantías constitucionales, la convivencia democrática y la paz social”.
La Cancillería pidió además responsabilidad y diálogo para evitar una mayor escalada de tensión en el país.
“Bolivia necesita diálogo, responsabilidad y respeto para superar las tensiones sin profundizar la confrontación”, indicó.
Este viernes, se registraron enfrentamientos en inmediaciones de la plaza Murillo. Una columna de marchistas que descendió de El Alto intentó ingresar al kilómetro cero. En eso, agredió a la prensa con petardos y piedras.
La Policía respondió con gases lacrimógenos y ahuyentó a los movilizados con agentes químicos.





















































































