Un total de 31 expresidentes de América Latina y Europa solicitaron a la Organización de los Estados Americanos (OEA) asumir medidas de prevención y vigilancia ante la crisis política y social que atraviesa Bolivia por las protestas y bloqueos registrados en distintas regiones del país.
La petición fue realizada mediante una declaración pública difundida por la Iniciativa Democrática de España y las Américas (Grupo IDEA), organización integrada por exmandatarios iberoamericanos, entre ellos el expresidente boliviano Jorge Tuto Quiroga.
Bolivia
En el pronunciamiento, los exjefes de Estado advirtieron sobre una presunta “manipulación política de la protesta social” que, según señalaron, busca afectar la estabilidad de las instituciones democráticas en Bolivia.
“Urgimos a los gobiernos democráticos de España y las Américas se mantengan vigilantes y al secretario general y al Consejo Permanente de la OEA disponer las medidas de prevención que les exige la Carta Democrática Interamericana”, señala parte del documento.
La declaración surge en medio de las movilizaciones impulsadas por la Central Obrera Boliviana (COB), sectores sociales y grupos afines al expresidente Evo Morales, quienes exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz y demandan soluciones a la crisis económica y social.
Crisis
Entre los firmantes figuran los expresidentes Mauricio Macri, José María Aznar, Felipe Calderón, Iván Duque, Mariano Rajoy, Álvaro Uribe, Vicente Fox, Carlos Mesa y Jorge Tuto Quiroga, además de otros exmandatarios de Costa Rica, Panamá, Paraguay, Ecuador y Uruguay.
Quiroga informó que el Grupo IDEA decidió alertar a la comunidad internacional sobre el conflicto boliviano y sostuvo que las protestas representan un riesgo para la estabilidad democrática del país.
En los últimos días, distintos actores políticos y cívicos también advirtieron sobre posibles intentos de desestabilización, mientras otros sectores cuestionaron los pedidos de “mano dura” y defendieron el derecho a la protesta social.
El pronunciamiento internacional se conoce en medio de un escenario marcado por bloqueos, enfrentamientos, suspensión de servicios y crecientes tensiones políticas en La Paz y otras regiones del país.





















































































