El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Gobierno presentaron este viernes el informe Democracias bajo presión: Reimaginar los futuros de la democracia en América Latina y el Caribe 2026, documento que advierte sobre el deterioro institucional, la polarización política y el avance del crimen organizado en la región.
La presentación se realizó en La Paz, en medio de la conflictividad social y política que atraviesa el país por los bloqueos, marchas y pedidos de renuncia contra el presidente Rodrigo Paz.
La directora regional del PNUD para América Latina y el Caribe, Michelle Muschett, afirmó que las democracias de la región enfrentan un escenario más complejo que hace dos décadas, pese a mantener procesos electorales y sistemas representativos.
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“La democracia se encuentra bajo presión”, afirmó.
Muschett señaló que la desconfianza ciudadana aumenta cuando los sistemas políticos no responden a las demandas sociales y llamó a fortalecer las instituciones democráticas. “Este informe pretende ser un llamado a la acción colectiva”.
Por su parte, el presidente Rodrigo Paz sostuvo que Bolivia atraviesa una transformación política marcada por el fin de antiguos modelos de concentración de poder y afirmó que la democracia debe ofrecer soluciones concretas a la población.
“La democracia tiene que ser convivencia, sí, pero también tiene que ser útil”, dijo el mandatario.
Paz también identificó a la corrupción como uno de los principales problemas estructurales de la región y aseguró que Bolivia vive un “choque” entre el “viejo Estado rentista” y nuevas dinámicas políticas y sociales.
El canciller Fernando Aramayo advirtió, en la misma línea, que las amenazas actuales contra las democracias ya no se expresan únicamente mediante golpes de Estado, sino también a través de economías ilícitas, desinformación y crisis institucionales.
El informe del PNUD plantea fortalecer la institucionalidad, mejorar la capacidad de respuesta de los Estados y consolidar espacios de diálogo para enfrentar la polarización, la desigualdad y la expansión del crimen organizado en América Latina.





















































































