El canciller Fernando Aramayo afirmó este jueves que el Gobierno de Rodrigo Paz mantendrá el diálogo como mecanismo para enfrentar la crisis social, pero advirtió que esa apertura no debe interpretarse como una señal de debilidad frente a las movilizaciones y bloqueos.
“No hay que confundir democracia, no hay que confundir predisposición al diálogo con debilidad”, sostuvo la autoridad ante los periodistas en La Paz.
Aramayo aseguró que la administración de Paz busca privilegiar la negociación antes que la confrontación y remarcó que el Ejecutivo no pretende repetir prácticas de anteriores gobiernos.
Fernando Aramayo
“No hemos venido nosotros a repetir recetas del pasado, a reprimir, a perseguir. No, hemos venido a privilegiar el diálogo y la negociación”, afirmó.
Sin embargo, el canciller también advirtió que quienes vulneren la ley deberán asumir responsabilidades. “Quienes estén por encima de la norma van a responderle a la ley”, señaló.
Las declaraciones surgen en medio de crecientes pedidos de “mano dura” contra los sectores movilizados que mantienen bloqueos y protestas en diferentes regiones del país, principalmente en La Paz.
Diálogo
El alcalde de Cochabamba y líder de Súmate, Manfred Reyes Villa, exigió al Gobierno restablecer el orden y aplicar medidas firmes frente a las protestas, mientras el diputado de Unidad, Alejandro Reyes, pidió declarar estado de excepción en el departamento de La Paz.
A esos pedidos también se sumó la Confederación de Gremiales de Bolivia. Su representante, Wilson Gutiérrez, solicitó al presidente Paz aprobar un estado de excepción debido a los bloqueos y enfrentamientos que afectan el abastecimiento y las actividades económicas.
Conflicto
En las últimas jornadas, las movilizaciones derivaron en enfrentamientos entre policías y manifestantes, suspensión de viajes interdepartamentales, problemas de abastecimiento y denuncias por afectaciones al acceso a servicios médicos.
Pese a la presión política y social, Aramayo insistió en que el Gobierno agotará primero todas las instancias de diálogo antes de asumir otras determinaciones.
“Este es un gobierno democrático”, enfatizó el canciller.
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