El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, responsabilizó a exautoridades del Ejecutivo, entre ellas la exministra de la Presidencia María Nela Prada y el exministro de Gobierno Roberto Ríos, Roberto Ríos, por la falta de coordinación internacional en materia de inteligencia y seguridad, durante su interpelación en la Asamblea Legislativa por el caso “Maletas”.
Este martes, la autoridad compareció ante el pleno por el ingreso de 32 maletas al país, en medio de cuestionamientos sobre presuntas irregularidades, falta de avances en la investigación y debilidades en los controles en el aeropuerto de Viru Viru.
En una primera parte de su intervención, Oviedo explicó por qué su cartera no activó alertas internacionales tras recibir información sobre el traslado del equipaje. Afirmó que no se emitió ninguna notificación a mecanismos como ERCOP ni a instancias vinculadas a Naciones Unidas, debido a que los datos no llegaron en tiempo real ni cumplían con los requisitos formales.
“La activación de estos mecanismos debe ser en tiempo real, de manera preventiva, y no es automática (…) requiere información formalmente validada, documentada y canalizada por los conductos institucionales”, explicó.
El ministro también aseguró que no existió alerta previa sobre el ingreso de las maletas y denunció presuntas irregularidades en el control migratorio.
“El ingreso no obtuvo alertas (…) se cambió dolosamente el pasaporte corriente a diplomático para el control de las maletas (…) las maletas nunca fueron abiertas”, señaló.
En ese contexto, reiteró que no existe coordinación directa con agencias como Homeland Security Investigations (HSI) de Estados Unidos. “El Ministerio de Gobierno no mantiene coordinación directa con la agencia de inteligencia Homeland Security Investigations de los Estados Unidos por ahora”, indicó.
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Oviedo afirmó que su gestión recibió un sistema sin vínculos internacionales. “Cuando hemos llegado a abrir esta gestión, Bolivia estaba desconectada de todos los mecanismos policiales del continente de Norteamérica y de Europa. Estaba desconectada de todas las agencias de inteligencia del mundo. Bolivia era un agujero negro”, sostuvo.
El foco de su exposición se centró en un episodio previo al cambio de Gobierno, que —según relató— marcó la ruptura con espacios de cooperación internacional.
Oviedo señaló que un contacto europeo le advirtió sobre la negativa de Bolivia a asumir la presidencia de un organismo policial que agrupa a 16 países. A partir de ello, buscó explicaciones dentro del Ejecutivo de entonces.
“Me pongo en contacto con la ministra de la Presidencia (…) me dice que ella no tiene tuición (…) hablo con la canciller (Celinda Sosa) (…) y me ponen con el antecesor a mi gestión”, explicó.
Según su versión, la respuesta que recibió reflejó el criterio político que primó en esa decisión: “No lo hicimos y rechazamos porque va a haber elecciones y no sabemos quién va a ganar”.
El ministro calificó ese hecho como “increíble” y sostuvo que este tipo de determinaciones derivó en el aislamiento del país frente a redes de cooperación policial. En su criterio, esa situación limitó el acceso a información importante para enfrentar delitos como el narcotráfico, el terrorismo y la trata de personas.


















































































