La marcha indígena que partió desde tierras bajas arribó a La Paz tras 28 días de recorrido y denunció que, hasta el momento, no recibió atención del Gobierno, pese a instalarse en la sede de gobierno desde la jornada anterior.
El dirigente de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) Severo Marca informó que los movilizados exigen la abrogación de la Ley 1720, de reconversión de tierras, y la instalación de un diálogo directo con el presidente Rodrigo Paz.
Los marchistas, en su mayoría provenientes de tierras bajas permanecen en vigilia en el centro paceño en medio de bajas temperaturas, sin recibir hasta ahora una convocatoria oficial.
La situación genera preocupación en la dirigencia, que advierte sobre las condiciones climáticas adversas que enfrentan tras casi un mes de caminata.
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La movilización se suma a un escenario de creciente conflictividad social en el país, con protestas de distintos sectores que demandan respuestas del Ejecutivo.
En ese contexto, los indígenas insisten en que mantendrán sus medidas de presión hasta lograr atención a su pliego petitorio.
Desde la dirigencia señalaron que la falta de respuesta agrava el conflicto y anticiparon que evaluarán nuevas acciones si el Gobierno no convoca a diálogo en las próximas horas.
El lunes, el dirigente campesino Faifer Cuajera aseguró que los indígenas se merecen respeto y, por ello, Paz debe convocarlos para abrogar la Ley 1720, que, según parlamentario, impulsaría el latifundio en el país.





















































































