El escenario político boliviano muestra una creciente articulación de sectores sociales movilizados, que comienzan a converger en demandas comunes frente al deterioro económico y político, según analistas.
El analista Manuel Mercado afirmó que “estamos viendo un proceso de repolitización de las movilizaciones” junto a una reorganización de actores del bloque nacional popular.
Mercado sostuvo que este fenómeno supera lo coyuntural y anticipa un escenario de confrontación entre proyectos de país con visiones opuestas sobre el modelo estatal.
Analistas
“El tema de pasado o patria es un ejercicio discursivo”, dijo en entrevista con Piedra Papel y Tinta, de La Razón.
Asimismo, advirtió que ese mensaje no logra contener el avance de conflictos sociales.
Añadió que transportistas, indígenas, trabajadores y maestros coinciden en las calles, lo que podría derivar en una articulación mayor como ocurrió en etapas previas.
Así, se refirió a los conflictos que enfrenta el gobierno de Rdorigo Paz con los combustibles y el paro nacional indefinido anunciado por sectores afines a la Central Obrera Boliviana (COB).
Por su parte, Daniel Valverde atribuyó el escenario actual a errores del Ejecutivo y señaló que “el gobierno se dejó llevar por la pereza y la inacción”.
Explicó que la falta de decisiones, transparencia y articulación política provocó la emergencia de sectores con agendas propias que ahora presionan simultáneamente.
Conflictos
“El gobierno no se ha acomodado, no ha tomado decisiones ni ha conformado un bloque político sólido”, afirmó Valverde durante la misma entrevista.
El analista también cuestionó la gestión comunicacional y aseguró que el Ejecutivo no logró generar confianza frente a temas sensibles como combustibles y economía.
Mercado coincidió en ese diagnóstico y sostuvo que “comunicar no es decir, comunicar es oír”, al referirse a la ausencia de diálogo efectivo.
Indicó que el gobierno no construyó alianzas ni escuchó a sectores clave, lo que derivó en conflictos evitables y en la caída de decretos.
Capacidad
Valverde añadió que existe “una falta absoluta de actores que tengan la capacidad de tejer acuerdos políticos”, lo que agrava la fragilidad institucional.
Ambos analistas advirtieron que la falta de rumbo político y económico incrementa la incertidumbre y profundiza la erosión de la credibilidad gubernamental.
En ese contexto, coincidieron en que el bloque social podría fortalecerse progresivamente si el Ejecutivo no corrige su estrategia política y comunicacional.





















































































