El presidente Rodrigo Paz Pereira abordó la crisis de combustibles y aseguró que el abastecimiento comienza a normalizarse, tras semanas de dificultades que afectaron a distintos sectores del país.
“Ya está llegando la gasolina buena y la cantidad de diésel que necesitamos”, afirmó el mandatario en Cochabamba.
En un acto en conmemoración por el Día del Trabajador con trabajadores de la fábrica Manaco, en Quillacollo, se refirió a las medidas adoptadas para estabilizar el suministro en el mercado interno.
La autoridad reconoció que la situación generó impactos directos en la población, especialmente en conductores y sectores productivos que dependen del abastecimiento regular de carburantes.
Rodrigo Paz
“Todas las familias de una manera u otra fueron afectadas”, sostuvo, al remarcar que la problemática trascendió a distintos niveles de la economía nacional.
En ese contexto, lanzó una crítica directa a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), al responsabilizarla por las fallas en la gestión.
“Lo que hizo YPFB es imperdonable, yo sé que muchas familias fueron afectadas”, enfatizó.
El jefe de Estado también se refirió a la calidad del combustible distribuido, tras denuncias sobre la denominada “gasolina desestabilizada”, que generó reclamos entre usuarios.
YPFB
En ese marco, aseguró que su administración logró avances en el control interno de la empresa estatal, aunque advirtió que los problemas no han sido completamente superados.
“Hoy hemos ganado esa lucha contra la corrupción porque ya está llegando la gasolina buena, pero no se murió la corrupción en YPFB”, sostuvo el mandatario.
Como parte del proceso de reestructuración, Paz informó que se adoptaron medidas para renovar la dirección de la estatal y corregir deficiencias administrativas acumuladas durante años.
“Han empezado a sacar más de 30 directores de alto nivel”, señaló, al explicar las acciones implementadas para mejorar la gestión en el sector hidrocarburífero.
Combustibles
Asimismo, el Presidente vinculó la crisis actual con decisiones asumidas en gestiones anteriores, a las que responsabilizó por el deterioro de las reservas y del sistema energético nacional.
“Compañeros, nos traicionaron. Al final de 20 años nos dejaron sin el futuro para nuestros hijos”, afirmó, en referencia a anteriores administraciones.
En su discurso, incluso recurrió a una comparación simbólica para ilustrar su crítica política, señalando que “al igual que Judas, traicionando por plata, se creyó que la verdad se iba a perder”.
Finalmente, el mandatario reiteró que su Gobierno continuará aplicando medidas para garantizar el suministro de combustibles y recuperar la confianza en la gestión estatal del sector.





















































































