El canciller Fernando Aramayo afirmó que el expresidente Evo Morales debe cumplir el procedimiento regular si desea obtener un pasaporte diplomático, en respuesta al pedido público del exmandatario de recibir el documento.
“Mientras no tenga temas pendientes con la Justicia, como cualquier ciudadano que tenga ese derecho, tiene que acercarse a la Cancillería, hacer sus trámites y obviamente se le va a otorgar lo que le corresponde”, señaló.
Aramayo rechazó la posibilidad de una entrega excepcional del documento y aseguró que no existen privilegios en este tipo de gestiones. “Nadie tiene que demandar, de forma excepcional que se le envíe un pasaporte. Esto tal vez sucedía en su gestión, ahora no. Ahora se cumplen normas”.
Lea también: Evo Morales pide al Gobierno un pasaporte diplomático
En esa línea, insistió en que el trámite exige presencia física del solicitante. “No vamos a agarrar nosotros un servicio de courier y mandar un pasaporte. Él tiene que venir acá a hacer su trámite, presentarse, firmar, como firman todos, tomarse la fotografía”, puntualizó.
El funcionario también aseguró que no existe una negativa a otorgar el documento, siempre que se cumplan los requisitos establecidos. “Nadie le está negando el derecho, realmente esto me extraña, no entiendo de dónde viene este reclamo. Creo que no corresponde”.
A comienzos de abril, Morales pidió al Gobierno que le entregue un pasaporte diplomático, al considerar que, por derecho, le corresponde este documento.
“Le pido al ministro Espinoza, que, con el canciller, me manden mi pasaporte diplomático”, señaló Morales en declaraciones en la radio Kawsachun Coca.
Además, Morales aseguró que permanecerá en Bolivia y afirmó no tener intención de huir y reiteró su pedido de que se le entregue el documento diplomático.
“No quieren darme mi pasaporte diplomático, qué egoísmo por derecho, por norma me corresponde un pasaporte diplomático”, sostuvo el exmandatario.
Los expresidentes, exvicepresidentes y excancilleres tienen derecho a un pasaporte diplomático conforme al Decreto Supremo 1891 de 2014. Este documento se otorga como un reconocimiento a su alta investidura, aunque su emisión está sujeta a la reglamentación del Ministerio de Relaciones Exteriores.





















































































