El presidente Rodrigo Paz y la primera dama María Elena Urquidi rindieron este domingo homenaje a los niños en su día con actividades conmemorativas y mensajes de reconocimiento, destacando la importancia de garantizar sus derechos, bienestar y desarrollo integral en el municipio paceño.
En su intervención, el mandatario dirigió un mensaje a niños y autoridades en el que enfatizó la importancia de “hacer el bien” como principio fundamental de la gestión pública y la convivencia en el país.
Asimismo, actuó con los menores, a quienes explicó el significado de los símbolos patrios como el escudo y la bandera, en el que destacó la identidad nacional y la historia del país, incluida la pérdida del litoral. Recordó que Bolivia está conformada por nueve departamentos y subrayó la necesidad de no olvidar sus raíces.
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En Bolivia, el Día del Niño se celebra cada 12 de abril, fecha instituida en 1955 mediante el Decreto Supremo Nº 04017. Pero, a partir de 2013, mediante la promulgación de la Ley Nº 357, esta conmemoración se denomina como el “Día de la Niña y del Niño en el Estado Plurinacional de Bolivia”, para visibilizar de manera específica la situación de las niñas y promover la igualdad de género desde una perspectiva de derechos.
También, aprovechó el acto para explicar de manera didáctica el rol de las principales autoridades del Estado, como el Órgano Ejecutivo, el Legislativo, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y el Tribunal Supremo Electoral (TSE), en el que señaló señalando que todos deben trabajar con un mismo objetivo: el bienestar de la población.
En su discurso, hizo énfasis en que los recursos generados por sectores como la minería y los hidrocarburos deben destinarse a áreas prioritarias como educación y salud, en beneficio de la niñez. “Esa platita tiene que ir para los colegios, para la salud y para que nuestros chicos tengan todo lo que necesitan”, afirmó.
Paz remarcó que el “secreto” para mejorar el país es actuar correctamente. “Cuando uno está en funciones, puede elegir entre hacer el bien o hacer el mal, y la decisión siempre debe ser hacer el bien”, sostuvo, motivando a los niños a repetir esa consigna.
Asimismo, planteó la necesidad de cambiar la mentalidad en Bolivia y dejar de lado intereses políticos cuando están en juego temas superiores como el bienestar de los niños y el futuro del país.
En un momento más personal, el mandatario compartió pasajes de su infancia marcada por constantes traslados entre distintos países, donde, según dijo, fue acogido por personas que, sin ser su familia de sangre, lo cuidaron y apoyaron.
El mandatario aseguró que la niñez es una prioridad y un “bien preciado de la humanidad”, reiterando el compromiso de las autoridades de trabajar por su futuro.




















































































