A 90 días de iniciada la gestión legislativa, el presidente del Senado, Diego Ávila, anunció cambios al modelo legislativo tras un análisis detallado del proceso de funcionamiento formal de esa instancia legislativa, de la cual calificó poco efectivo y excesivamente burocrático.
“Hemos visto que tenemos un Parlamento y una Cámara de Senadores en concreto que, a través de un reglamento, tiene procesos de funcionamiento formales, pero poco efectivos, excesivamente burocráticos que requieren de un cambio fundamental”, señaló el titular del Senado.
En ese marco, anunció que una comisión de la Cámara Alta se encuentra finalizando una propuesta de modificación normativa para agilizar los procesos internos.
Explicó que las reformas se plantean en dos niveles: ajustes operativos inmediatos y cambios de fondo en las funciones esenciales del Legislativo.
“Hay una serie de procedimientos de carácter administrativo que son excesivamente burocráticos, que queremos cambiarlos de manera urgente”, indicó, al ejemplificar que hoy muchos trámites se demoran por reglas internas que podrían resolverse de forma inmediata para no perder días clave en el trabajo de las Comisiones.
Ávila remarcó que el objetivo de las modificaciones es consolidar un Asamblea más eficiente, deliberativo y transparente para la población.
“Queremos tener un nuevo Parlamento, un Parlamento que sea abierto, que informe todo lo que se está haciendo, donde la población pueda conocer cómo trabajan sus representantes, en qué normas están involucrados y qué acciones desarrollan por cada región”, sostuvo.
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Con este balance, el Senado abre una etapa orientada no solo a la producción legislativa, sino a la modernización de sus procedimientos y al fortalecimiento de su vínculo con la sociedad.
Sobre los 90 días de gestión, calificó de “fructífero aprendizaje” y de llegar adelante una serie de obligaciones en tiempos que estaban establecidos previamente.
Informó que en estos tres meses se aprobaron 10 leyes, mientras que 80 proyectos normativos se encuentran actualmente en revisión en las comisiones del Senado, como parte de las futuras agendas de debate parlamentario.
En su balance también puso énfasis en la función fiscalizadora. Ávila detalló que se presentaron 341 peticiones de informe escrito, dirigidas a distintas áreas del Estado —ministerios, gobernaciones y alcaldías—, de las cuales 109 ya fueron respondidas.
A ello se suman 13 minutas de comunicación, 16 homenajes camarales y 10 resoluciones camarales, instrumentos que —según explicó— ordenan y sostienen el funcionamiento cotidiano de la Cámara Alta.





















































































