El presidente Rodrigo Paz anunció este martes que Bolivia eliminará el requisito de visado para ciudadanos estadounidenses que ingresen al país por turismo o negocios. La medida busca fortalecer el intercambio comercial, atraer inversiones y facilitar los viajes entre ambas naciones.
De acuerdo con un comunicado de la Embajada de Estados Unidos en Bolivia, el presidente Paz y el subsecretario de Estado de ese país, Christopher Landau, acordaron, además, impulsar un acuerdo de “cielos abiertos” que permita ampliar las conexiones aéreas y promover vuelos directos entre ambos países. “El objetivo es facilitar el tránsito de pasajeros y promover los viajes aéreos entre ambos países”, destaca el reporte diplomático.
Visado
El anuncio fue hecho en el marco de la nueva política exterior del Gobierno, orientada a “reabrir Bolivia al mundo” y fortalecer sus vínculos internacionales después de más de una década de tensiones diplomáticas.
Durante el encuentro, el mandatario boliviano también informó que su administración autorizará la operación de la empresa Starlink, propiedad de Elon Musk, para mejorar la cobertura de internet rápido y confiable en todo el territorio nacional, especialmente en regiones rurales.
Paz agradeció las contribuciones históricas del Cuerpo de Paz estadounidense, que trabajó en proyectos de desarrollo comunitario en Bolivia hasta su retiro en 2013. Además, adelantó su intención de invitar formalmente a su retorno.
En materia de seguridad, Landau anunció que el Departamento de Estado coordinará con el Congreso de su país programas de cooperación en seguridad ciudadana. El objetivo es apoyar los esfuerzos bolivianos en la lucha contra el crimen organizado.
Relaciones Bolivia-Estados Unidos
Ambos gobiernos expresaron también su interés en firmar un memorándum de entendimiento sobre colaboración nuclear con fines civiles. Estará enfocado en energía, investigación científica y protección ambiental.
Finalmente, Paz confirmó que Bolivia y Estados Unidos restablecerán embajadores, luego de 16 años de distanciamiento diplomático desde la expulsión mutua en 2008 de los embajadores Gustavo Guzmán y Philip Goldberg. Este acercamiento, subrayó el presidente, marca “el inicio de una nueva etapa de confianza, cooperación y apertura global” para Bolivia.





















































































