Con la entrega de credenciales al presidente electo Rodrigo Paz y al vicepresidente Edmand Lara, el titular del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Óscar Hassentefuel, cerró la etapa electoral 2025. En su discurso, reconoció que el proceso “no estuvo exento de dificultades” y que “hubo momentos en que parecía (que) no podría realizarse”.
“La férrea decisión del Tribunal Supremo Electoral y la profunda vocación democrática del pueblo nos permitieron llegar a la meta, sin olvidar el respaldo del Órgano Ejecutivo que, pese a las circunstancias, proporcionó los recursos necesarios tanto para las elecciones en el exterior como en el interior del país”, indicó Hassenteufel.
El titular del TSE destacó además el papel de las diversas misiones de observación y acompañamiento electoral que, afirmó, de manera uniforme acreditaron que la elección 2025 fue realizada respetando y garantizando los principios de imparcialidad, pluralismo político, igualdad, preclusión, publicidad y transparencia.
Hassenteufel subrayó que la entrega de credenciales constituye una de las actividades más importantes del calendario electoral, al otorgar legitimidad a las autoridades electas mediante el voto popular.
Aprovechó la ocasión para desear existe a las nuevas autoridades en la tarea que tienen por delante, que —dijo— es ardua y compleja debido a las circunstancias que vive el país en lo social y económico.
“Es la hora de las grandes decisiones, en la que todos debemos trabajar en serio. No sólo para salir de la crisis que nos agobia, sino sobre todo buscando la construcción de un país estructuralmente más justo, más solidario, más igualitario”, insistió.
El presidente del TSE hizo un llamado a la unidad nacional y al trabajo conjunto para resolver los problemas que afectan a la población. “Nadie puede estar al margen. Si una región de Bolivia sufre, sufrimos todos; si una región progresa, progresamos todos”, enfatizó.
Asimismo, alertó sobre los efectos de la crisis económica, que —dijo— ha generado desempleo, pobreza, marginalidad y un incremento en los índices de mortalidad, analfabetismo y delincuencia. Frente a ello, convocó a realizar un esfuerzo común para encontrar soluciones estructurales a los desafíos del país.
También Hassenteufel instó a dejar de lado las ambiciones personales y de grupo, y a demostrar verdadero civismo en la búsqueda del bien común. “Busquemos entre todos, en el marco del diálogo, la negociación y la concertación, las grandes soluciones que requiere nuestro país”, dijo.





















































































