El Gobierno boliviano reforzó los controles en las fronteras con Brasil para evitar la infiltración de miembros de organizaciones criminales transnacionales.
La medida se aplica en Pando, Beni y Santa Cruz, tras los recientes hechos violentos ocurridos en Río de Janeiro, donde un operativo contra el Comando Vermelho dejó 132 muertos, según la Defensoría Social de esa ciudad.
“El ministro de Gobierno (Roberto Ríos) y el presidente del Estado (Luis Arce) dispusieron un refuerzo inmediato en las fronteras boliviano-brasileñas, considerando las vulnerabilidades existentes”, informó el viceministro de Régimen Interior y Policía, Johnny Aguilera. Aclaró que en Bolivia “no se ha detectado ninguna infiltración”, pero se actúa de manera “estratégica y proactiva”.
Controles fronterizos
La Policía Boliviana intensificó los operativos de control y vigilancia a lo largo de los 3.423 kilómetros de frontera compartida con Brasil, una de las más amplias del país. “Esta frontera atraviesa territorios selváticos y amazónicos y se conecta con tres departamentos: Pando, Beni y Santa Cruz”, explicó Aguilera en entrevista con Bolivia TV.
En Cobija (Pando) se realizan patrullajes terrestres y fluviales junto a la Armada Boliviana, especialmente en los ríos Mamoré y Acre. En Guayaramerín (Beni), el Ministerio de Gobierno destinó 40 nuevos efectivos policiales, mientras que en San Matías, Cáceres y Puerto Suárez (Santa Cruz) se instalaron puestos móviles de control en rutas de alto tránsito comercial.
El viceministro destacó la coordinación con las autoridades brasileñas. “Saludamos la iniciativa del presidente Lula de integrar a las policías estatales de Brasil para compartir información. Nosotros hacemos lo mismo con la Policía Federal y las autoridades diplomáticas del vecino país”, sostuvo.
Brasil
El plan de seguridad contempla tres fases: una inicial de 30 días, una segunda de 90, y una tercera que establecerá una región de inteligencia fronteriza para cruzar datos sobre personas con posibles identidades falsas o antecedentes criminales.
“Hemos identificado casos de ciudadanos extranjeros que ingresan con documentación adulterada, se inscriben en el Registro Civil y obtienen cédulas bolivianas. Por eso cruzamos información con Brasil sobre personas con doble identidad”, añadió Aguilera.
El viceministro advirtió que algunos de estos individuos buscan ocultar su pasado delictivo mediante empresas fachada y lavado de dinero. “Llegan huyendo de sus países, cambian su identidad y se presentan como empresarios prósperos, pero detrás existen redes criminales que buscan operar en Bolivia”, alertó.
Aguilera reafirmó que la lucha contra el crimen organizado se desarrolla “con respeto a los derechos humanos y en el marco de la cooperación internacional”. Además, busca fortalecer la presencia policial en zonas fronterizas y áreas urbanas vulnerables.





















































































