El presidente electo Rodrigo Paz ratificó que Bolivia adoptará un nuevo modelo diplomático basado en la designación de agregados comerciales en lugar de embajadores políticos.
“Voy a mandar agregados comerciales para que busquen recursos, negocios y abran mercados. Eso tiene que hacer Bolivia”, adelantó en entrevista con Bolivisión.
Paz explicó que solo en países y organismos con relaciones estratégicas se mantendrán embajadas convencionales. “A ciertas embajadas, por la lógica de las relaciones, hay que mandar embajadores; pero al resto, gente que genere oportunidades”, sostuvo.
La medida busca convertir a la diplomacia boliviana en una herramienta de desarrollo económico. “Nuestra política exterior será práctica, enfocada en resultados, no en ideologías”, aseguró.
Según Paz, durante los últimos años Bolivia gastó millones en representaciones ineficaces. “Nos fuimos a una isla y se gastaron 60.000 millones del gas. Hoy nos dejan una deuda de 40.000 millones”, lamentó.
El mandatario electo afirmó que sus representantes en el exterior deberán promover exportaciones, atraer inversiones y posicionar la marca Bolivia en mercados internacionales.
“La diplomacia debe ser productiva”, señaló, y adelantó que el nuevo esquema será implementado durante los primeros cien días de su gestión.
El anuncio marca un giro en la política exterior boliviana, tradicionalmente centrada en la representación política, hacia una diplomacia de carácter económico y comercial.





















































































