Luego de que los países que integran la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) anunciaran la suspensión del nuevo gobierno de Bolivia en ese bloque, el presidente electo Rodrigo Paz restó importancia al pronunciamiento.
“Se va a enojar el Alba porque hagamos relaciones con China, con Europa. ¿Quién es el Alba para determinar lo que es mejor para los bolivianos?”, respondió el mandatario electo.
Paz aclaró que su gobierno mantendrá relaciones con todos los países del mundo, priorizando los intereses nacionales. “Se debe dejar claro que Bolivia no solo va a tratar con Estados Unidos; por ejemplo, también tenemos relaciones con China. ¿Se va a enojar el Alba porque tengamos vínculos con China o con Europa? ¿Quién es el Alba para determinar lo que es mejor para los bolivianos?”, reiteró.
Enfatizó que su gestión buscará abrir Bolivia al mundo y generar beneficios concretos para la población. “Si el Alba tomó esa decisión, no sé en qué nos afecta. Vamos a abrir Bolivia al mundo, no por un aspecto ideológico, sino para generar beneficios para la gente. Me tiene sin cuidado lo que pueda decir el Alba”, sostuvo.
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Las declaraciones de Paz se produjeron luego de que el bloque regional argumentara que la postura del nuevo gobierno boliviano contradice sus principios, calificándola de “antibolivariana, antilatinoamericana, proimperialista y colonialista”.
Paz ya había anunciado que no invitará a su acto de posesión, el 8 de noviembre, a los presidentes de Venezuela, Nicolás Maduro; de Nicaragua, Daniel Ortega; y de Cuba, Miguel Díaz-Canel, a quienes considera “no democráticos”.
Por el contrario, adelantó que su administración retomará relaciones con Estados Unidos y promoverá el retorno de la DEA (Administración de Control de Drogas).
En su comunicado, los países miembros del Alba —entre ellos Venezuela, Cuba, Nicaragua y varias naciones caribeñas— afirmaron que la medida no implica un rompimiento con el pueblo boliviano, sino una decisión política dirigida exclusivamente al nuevo gobierno, al que acusan de desconocer los valores de integración y cooperación que inspiraron la creación de la alianza en 2004.
Bolivia ingresó al bloque en 2006, durante el gobierno del entonces presidente Evo Morales.





















































































