La Policía Boliviana negó este viernes que existan pruebas concluyentes sobre la supuesta presencia en el país del capo uruguayo del narcotráfico Sebastián Marset.
Medios uruguayos habían publicado información respecto de operaciones que realizó el susodicho desde el país. Lo vincularon con organizaciones criminales internacionales y lo señalaron como autor intelectual del reciente atentado contra la fiscal de Corte de Uruguay, Mónica Ferrero.
Consultado sobre el tema, el comandante general de la Policía Boliviana, Augusto Russo, aseguró que hasta ahora no existe “información objetiva y validada” que confirme que el narcotraficante se encuentre en territorio boliviano.
“Las unidades especializadas como Inteligencia y la FELCN (Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico) están trabajando para establecer cualquier supuesto referente a este sujeto”, dijo en conferencia de prensa.
Sebastián Marset
La autoridad remarcó que se desplegaron equipos para investigar las versiones, pero aclaró que, por el momento, solo se trata de especulaciones.
Según la emisora Sarandí 960 y el portal Montevideo, fuentes del gobierno uruguayo sostienen que la principal hipótesis de los servicios de Inteligencia es que Marset radica en Bolivia. Asimismo, se presume que emplea un sistema de comunicación israelí altamente encriptado, lo que complica su localización.
Además, señalan que recibe protección de mafias locales y del Primer Comando de la Capital (PCC), una de las organizaciones criminales más poderosas de Brasil.
Información
El dato sobre posibilidad de que Marset se encuentre en Bolivia no es nuevo. En septiembre ya surgieron versiones similares, luego de que un operativo en la zona de Coloradillo, municipio de Warnes, descubriera siete avionetas, armas largas y caletas presuntamente usadas para actividades ilícitas. Sin embargo, la Policía boliviana evitó confirmar cualquier vínculo directo con el capo uruguayo.
¿Quién es Sebastián Marset y por qué se lo busca en Bolivia? Se trata de uno de los narcotraficantes más buscados de la región. Ingresó a Bolivia por primera vez en 2018. Un año después logró obtener una cédula de identidad nacional con el apoyo de exfuncionarios del Servicio General de Identificación Personal (Segip) y que ahora enfrentan un juicio.
La acusación sostiene que esa acción permitió al narcotraficante moverse libremente dentro del territorio boliviano y consolidar actividades vinculadas al tráfico de drogas.
Antecedente
En julio de 2023, fuerzas especiales de la Policía intentaron detenerlo en Santa Cruz. Sin embargo, Marset logró escapar junto a su familia. Dicha acción fue realizada por 2.500 efectivos, aun así, no lograron su cometido.
El operativo reveló el nivel de protección con el que contaba el narcotraficante, buscado por autoridades de varios países de la región.
Durante su estadía clandestina en Santa Cruz de la Sierra, Marset formó parte del equipo Los Leones El Torno FC, de la división aficionados de la Asociación Cruceña de Fútbol (ACF). Figuraba como jugador y, según reportes, también como parte del directorio del club.
El club fue, posteriormente, suspendido por la ACF tras comprobarse la suplantación de identidad. Marset participó en al menos cinco partidos oficiales con ese nombre y número.
Las autoridades bolivianas incluso vinculan a Marset con producción musical, gestión de eventos y falsificación de documentos. El informe señala que logró ingresar con identidad irregular en los años 2022 y 2023.
En julio de 2023, tras ocho allanamientos en Santa Cruz, logró escaparse. Se incautaron armas, dinero, vehículos de lujo y animales exóticos. El caso recibe seguimiento internacional y cuenta con recompensas ofrecidas por Estados Unidos.
Marset en Bolivia
Jurídicamente, Marset enfrenta cargos graves. Fue señalado por liderar una estructura criminal transnacional que exportaba cocaína a Europa, y por ordenar el asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci.
Marset continúa prófugo, considerado uno de los “capos” más buscados del narcotráfico en Sudamérica. Marset ingresó a Bolivia adoptando la identidad falsa de Luis Amorim Santos, según varios medios bolivianos.
La figura de Marset sigue generando alarma en la región, tanto por su capacidad de movilidad como por sus nexos con organizaciones delictivas internacionales.
Aunque Bolivia no ha confirmado oficialmente su presencia, las versiones reavivan la preocupación sobre el alcance del narcotráfico en la región y los riesgos que este representa para la seguridad y la institucionalidad.





















































































