El ministro de Gobierno, Roberto Ríos, anunció que hay “avances satisfactorios” para la extradición del exministro Arturo Murillo una vez que sea liberado, como se prevé, está sábado en Estados Unidos.
Dicho trámite está a cargo de la Procuraduría General del Estado y, según recordó la autoridad, ya fue resuelto ante el gobierno estadounidense.
Consultado sobre si el otrora ministro de Jeanine Áñez (2019-2020) será aprehendido con fines de extradición, Ríos respondió que “se tienen avances satisfactorios”.
“La Procuraduría ha estado manifestando las resoluciones que han presentado al gobierno norteamericano para que Arturo Murillo retorne a nuestro país y responda ante la justicia por los delitos que está siendo acusado”, explicó.
Arturo Murillo
Murillo fue sentenciado en Estados Unidos luego de utilizar el sistema financiero de ese país para “blanquear recursos” obtenidos mediante actos de corrupción. Específicamente, relacionados con la compra con sobreprecio de gases lacrimógenos durante su gestión en el gobierno transitorio.
Fue acusado por delitos de soborno y lavado de dinero debido a que ingresó en ese país dinero conseguido del sobreprecio de $us 2,3 millones del negociado junto a otros cómplices.
El 9 de junio, el exministro de Justicia César Siles –ahora aprehendido e investigado por el caso Consorcio– consideró que el trámite más rápido para su retorno al país es la deportación y no la extradición, “que ya fue solicitada”.
“Se ha enviado la solicitud de extradición, eso sigue su conducto regular (…). La deportación es una figura diferente que procede de manera inmediata, puesto que el señor (Arturo) Murillo no tiene una residencia legal en Estados Unidos”, dijo entonces la exautoridad.
Roberto Ríos
Siles dijo que Murillo no tiene ciudadanía estadounidense ni una segunda nacionalidad que le permita pedir asilo, por lo que aseguró la deportación.
Al respecto, Ríos dijo que el Gobierno pidió a las “instancias correspondientes” el mayor de los esfuerzos para hacer efectiva la deportación del exministro en la gestión de Áñez.
Murillo enfrenta varios procesos judiciales pendientes en Bolivia. Aparte del sonado caso de los gases lacrimógenos y de la cuestionada compra de respiradores con sobreprecio, se investiga su presunta responsabilidad en la represión en Senkata (19 de noviembre de 2019). Así como por las gestiones irregulares en la recepción de material antidisturbios proveniente de Argentina y Ecuador.
Extradición
Este viernes, fiscal Omar Mejillones informó que Murillo tiene ocho procesos abiertos ante la justicia boliviana. Se prevé su liberación en Estados Unidos el sábado 21.
“En la ciudad de La Paz tiene ocho procesos abiertos, la mayoría casi generalmente son por delitos de corrupción y cada uno de ellos está en diferentes etapas procesales”, señaló Mejillones a Erbol.
Por su parte, el fiscal general del Estado, Roger Mariaca, afirmó que no llegó una notificación formal respecto de la deportación de Murillo.
A inicio de enero de 2023, Murillo fue condenado a prisión por cinco años y 10 meses, acusado de lavado de dinero y soborno. Precisamente, ingresó a territorio estadounidense dinero del sobreprecio de la compra de material antidisturbios.





















































































