Luego de que la Cancillería denunciara ante la comunidad internacional que los seguidores de Evo Morales realizan “acciones desestabilizadoras” contra el Gobierno, el expresidente indicó que la “lucha” del pueblo es en favor de Bolivia y no en contra del país, como sostienen las autoridades.
“Las movilizaciones no son por una persona ni por una candidatura. Son por la vida, por la dignidad, por la democracia. Son el grito del pueblo que ya no puede esperar, que clama por pan y justicia (…), nuestra lucha no es contra Bolivia, es por Bolivia (…); no pedimos privilegios, exigimos derechos”, indicó Morales en sus redes sociales.
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En criterio del expresidente, el hecho de la molestia generalizada del pueblo contra el Gobierno se refleja en el 2% de aprobación que tiene en la actualidad, pese a que fue elegido con el 55% de votos en las elecciones de 2020.
“Porque cuando un gobierno que fue elegido con el 55% de apoyo, hoy apenas tiene el 2%, no es una oposición la que habla: es el pueblo que se levanta”, indicó Morales.
El exmandatario se refirió a la situación económica y política que atraviesa el país y se desligó de cualquier responsabilidad que intenta atribuirle el Gobierno.
“Esta dramática situación no es producto del destino ni de enemigos externos. Es la consecuencia directa de una mala gestión, de decisiones erradas que destruyeron en poco tiempo la estabilidad económica que con tanto esfuerzo y sacrificio construimos junto al pueblo durante más de una década”, afirmó.
Además, Morales denunció que órganos que deberían ser independientes, como el Electoral y el Judicial, se sometieron al Gobierno, con el objetivo de “evitar por todos los medios la participación libre y soberana del pueblo en las urnas”. “Ya no responden al pueblo, responden a intereses personales”, fustigó.
El Gobierno, por su parte, acusa que los más de 20 puntos de bloqueo tienen el objetivo de forzar la inscripción de Morales como candidato presidencial a las elecciones del próximo 17 de agosto, pese a estar inhabilitado por el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) y a que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) ya no recibe más inscripciones.
Para el exmandatario, se trata de resoluciones manipuladas que buscan “forzar una candidatura única”.





















































































