El excomandante general del Ejército Juan José Zúñiga ratificó su inocencia y contó que los tanques que el Ejército movilizó días previos a la asonada del 26 de junio de 2024 pretendían repeler un conflicto campesino en una “semana crítica”.
En una entrevista con Data Urgente, en su canal de YouTube, el exmilitar habló desde el penal de El Abra. Allá, guarda detención preventiva por ese caso.
Afirmó que los equipos fueron trasladados a La Paz por orden del presidente Luis Arce.
Juan José Zúñiga
Como en su declaración ante la Fiscalía, Zúñiga relató que recibió la instrucción del mandatario el domingo 23 de junio, tres días antes del hecho. Indicó que, en un descanso en medio de un partido de básquetbol en el colegio La Salle, de La Paz, el presidente Arce le vaticinó una “semana muy crítica” y que debía tomar acciones.
“Esa semana, se había anunciado un bloqueo por parte de sectores campesinos. Ahí surge la conversación y me dice: ‘Trae los blindados, trae los tanques’. Pero me dice: ‘A las 24.00, empiezan los bloqueos, tienes que apurarte y (hacerlo) con cuidado, porque sería una vergüenza que algún blindado quede atrapado en un punto de bloqueo”, dijo desde su encierro.
Entonces, relató que, de inmediato, se trasladó al Colegio Militar, en la zona de Irpavi, donde “trasmitió” la instrucción a los jefes de las unidades de “Inteligencia, Logística de Operaciones y de Comunicación Social”.
Órdenes a Zúñiga
“La orden del Presidente era que vinieran dispersados, que no vinieran juntos, y que vinieran con escalones de tiempo para no levantar mucha polvareda, y ellos dan cumplimiento a la orden que yo les estaba transfiriendo”, añadió.
Luego de eso, dijo, se alistó para un viaje a Cochabamba, a un acto con el ministro de Defensa, Edmundo Novillo.
“Las órdenes (del Presidente) pueden ser escritas o verbales y el único que puede autorizar el traslado de material bélico y blindados o tanques es el Presidente, ni siquiera yo, ni el comandante en jefe ni el ministro de Defensa”, aclaró el acusado.
Contó que, a antes de abordar el avión a la capital del valle, dio el parte respectivo al Alto Mando Militar, “que no tenían la misma novedad que yo”.
El video de esa entrevista fue publicado luego de que la abogada de Zúñiga, Silvia Tapia, anunciara la ampliación de la declaración de su defendido para el 22 de mayo; aunque existe la posibilidad de que la acusación formal por ese caso.
Asonada militar
“Existe una fecha para la ampliación de la declaración de mi defendido, que es para el 22 de mayo. Sin embargo, el Ministerio Público se está tomando este tiempo, sin importar que este próximo 11 de mayo se pudiera emitir una acusación”, dijo la profesional.
El 5 de abril, la abogada dijo que los fiscales que investigan dicho proceso negaron a su defendido ampliar su declaración.
Los hechos que se investiga en este caso, buscan esclarecer la toma militar liderada por Zúñiga, que ocupó la plaza Murillo con militares fuertemente armados.
El fin era ingresar al Palacio de Gobierno y tomar el poder político, como lo dijo el mismo militar. En ese afán, el presidente Arce detuvo su avance en la puerta de ese edificio. El militar se insubordinó ante el mandatario, por lo que éste decidió cambiar, de inmediato, al Alto Mando Militar. Su primera orden fue el repliegue de efectivos y vehículos a sus unidades.
Investigación
A esa acción, el Gobierno lo llamó un “golpe de Estado fallido”.
Según el último reporte sobre el caso, hay más de 100 personas investigadas, entre civiles y militares, en el caso que la Fiscalía abrió de oficio. Son al menos 26 personas cauteladas, entre ellas, Zúñiga.
Incluso, por las investigaciones del caso, el 1 de agosto, un tribunal militar decidió la baja definitiva de cinco generales de las Fuerzas Armadas. La decisión tiene que ver con su participación en dicha asonada golpista.
La baja fue dictada contra los ahora exgenerales Zúñiga, excomandante del Ejército; Marcelo Zegarra, excomandante de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB); Juan Mario Ponce Sandi, que pertenecía al grupo de inteligencia de Zúñiga; Franz Ordóñez Menacho y el almirante Juan Arnez, excomandante de la Armada Boliviana.




















































































