El presidente estadounidense Donald Trump aseguró el lunes que Israel y Hezbolá habían acordado detener los combates, y agregó que las conversaciones con Irán avanzaban «a un ritmo rápido» después de haberla puesto en riesgo por la ofensiva israelí en el Líbano.
Señaló además que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, le había prometido no enviar tropas a los suburbios del sur de Beirut, como había amenazado anteriormente, mientras que el grupo libanés proiraní Hezbolá había acordado «cesar totalmente el fuego».
Trump hizo estos comentarios en redes sociales después de que la agencia de noticias iraní Tasnim informara de que Teherán había suspendido el diálogo con los mediadores en protesta por la expansión de la ofensiva de Israel en el Líbano contra el movimiento islamista Hezbolá, aliado de Irán.
«No habrá tropas yendo a Beirut, y cualquier tropa que esté en camino ya ha sido retirada», escribió Trump después de una llamada «muy productiva» con Netanyahu.
«Asimismo, a través de representantes de alto nivel, tuve una muy buena llamada con Hezbolá, y ellos acordaron que cesarán todos los combates; que Israel no los atacará y ellos no atacarán a Israel», añadió.
Informe
Trump informó minutos después, también a través de Truth Social, sobre el avance de las negociaciones para la paz con Irán. «Las conversaciones continúan, a un ritmo rápido, con la República Islámica de Irán. ¡Gracias por su atención a este asunto!», afirmó.
Pero más temprano el lunes, el mandatario estadounidense había dado señales ambiguas sobre su entusiasmo por las conversaciones para poner fin a la guerra con Irán, que Estados Unidos e Israel desatan el 28 de febrero.
«No me importa» si las conversaciones con Irán fracasan, dijo Trump a la cadena estadounidense CNBC, en una entrevista telefónica poco antes de sus publicaciones en Truth Social.
«Si se acaban, se acaban», afirmó sobre unas conversaciones que ya le estaban comenzando a parecer «muy aburridas».
Y en otra entrevista, esta con la cadena NBC News, el republicano pareció que ya habían «estado hablando demasiado» con Teherán.


















































































