El papa León XIV formuló este domingo un llamado a la «esperanza», en una misa campal ante 100.000 personas en Kilamba, cerca de Luanda, la capital de Angola.
En su homilía, el pontífice invitó a los católicos a «mirar el futuro con esperanza» en la primera misa del pontífice en Angola, celebrada en Kilamba, a unos 30 kilómetros de Luanda.
«Podemos y queremos construir un país donde las viejas divisiones queden definitivamente superadas, donde el odio y la violencia desaparezcan. Donde el flagelo de la corrupción sea curado por una nueva cultura de justicia y de reparto», dijo ante unas 100.000 personas, según el Vaticano, que citó a autoridades locales.
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Angola
Tras su llegada a Angola, la tercera etapa de una gira africana de 11 días, el sumo pontífice fustigó los «sufrimientos». Así como las «catástrofes sociales y medioambientales» generadas por la «lógica de explotación» de los recursos del país, rico en petróleo y minerales.
Fue una intervención que puso de manifiesto el estilo más firme que adoptó el papa desde el inicio de su gira. Pocos días después de que Trumo lo critique.
Una verdadera marea humana se congregó en Kilamba, a una treintena de kilómetros de Luanda, para la misa al aire libre.
Muchos durmieron allí mismo, en el suelo, vestidos con camisetas con la efigie del papa estadounidense o exhibiendo banderas amarillas y blancas del Vaticano.
En el país, «la riqueza está concentrada en manos de una minoría muy pequeña y, por supuesto, la guerra que conocimos (1975-2002) no hizo más que agravar la situación». Así declaró a la AFP el sacerdote angoleño Pedro Chingandu, quien llegó temprano al lugar.
«Necesitamos una verdadera democracia, una redistribución de la riqueza y justicia», añadió.





















































































