El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se dirigió esta noche un esperado Discurso a la Nación en horario estelar. La intervención se centró en la campaña militar contra Irán iniciada el 28 de febrero. En un mensaje de unos 20 minutos, Trump reivindicó victorias en la guerra. Además, desvinculó a EEUU del futuro control del Estrecho de Ormuz, clave para el comercio petrolero global.
“En las últimas cuatro semanas, nuestras fuerzas armadas han logrado victorias rápidas, decisivas y aplastantes en el campo de batalla. Victorias como pocas personas han visto antes”, dijo el mandatario.
Sobre el futuro de la operación militar, Trump estableció un plazo en el cual seguirán los ataques contra Irán. “Vamos a darles un golpe durísimo durante las próximas dos o tres semanas. Vamos a hacer que regresen a la edad de piedra, donde pertenecen. Mientras tanto, las conversaciones continúan”, sentenció.
OTAN
El líder republicano no dejó de pasar por alto la oportunidad para expresar su molestia con sus pares europeos. «Vayan a buscar su propio petróleo», espetó Trump a sus aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Les instó a «construir algo de coraje retrasado», Afirmó que deberán resolver en adelante solos su dependencia del flujo de crudo a través de Oriente Medio. «Asegurar el estrecho (de Ormuz) no es para nosotros», aseveró.
Hablándoles a sus conciudadanos, Trump abordó el tema del alza de precios en los combustibles. “Muchos estadounidenses se han mostrado preocupados por el reciente aumento de los precios de la gasolina. Este incremento a corto plazo se debe exclusivamente a los ataques terroristas perpetrados por el régimen iraní contra buques petroleros comerciales y países vecinos que no tienen nada que ver con el conflicto”, aseguró.
El discurso deja abiertas más incógnitas que certezas. Mientras Donald Trump proyecta una imagen de control y victorias rápidas, su decisión de deslindar a Estados Unidos de la seguridad del Estrecho de Ormuz introduce un factor de incertidumbre global, tanto para el mercado energético como para sus propios aliados.





















































































